Los científicos analizaron el cerebro de 46 niños que consumían ultraprocesados y encontraron algo preocupante. Su sistema de recompensa respondía de forma diferente ante la comida
Un estudio con resonancias magnéticas de 46 niños encontró una relación entre el consumo de ultraprocesados, la respuesta cerebral ante imágenes de comida y el aumento de grasa corporal durante el año siguiente.