Rafael Mira Calvo, Comandante de la 41ª Escuadrilla de Escoltas: «España cuenta con una de las mejores Armadas del mundo»

Wait 5 sec.

Dos fragatas de la Armada española recorren estos días el Atlántico oriental y el Mediterráneo con una agenda bien cargada. La ‘Navarra’ y la ‘Cristóbal Colón’ forman parte de la Agrupación Naval Permanente de la OTAN número 2 (SNMG-2) y combinan labores de vigilancia y disuasión en aguas de interés nacional con su participación en tres operaciones aliadas: Sea Guardian, Noble Shield y Neptune Strike.Al frente del grupo, embarcado en la ‘Navarra’, está el capitán de navío Rafael Mira Calvo, comandante de la 41ª Escuadrilla de Escoltas, una unidad de la Fuerza de Combate de la Armada con base en el Arsenal de Rota (Cádiz) que reúne seis fragatas (F-81 Santa María, F-82 Victoria, F-83 Numancia, F-84 Reina Sofía, F-85 Navarra y F-86 Canarias) y a más de 1.300 hombres y mujeres. Sobre el peso de España en la Alianza, lo tiene claro: «España cuenta con una de las mejores Armadas del mundo». Cree que el mayor valor no está en los barcos ni en sus sistemas de armas, sino en la preparación y la calidad humana de las dotaciones, cuyo prestigio entre los aliados considera muy alto.Según explica el comandante, el principal reto es la coordinación. Cada operación tiene sus propios cometidos y sus propias relaciones de mando, así que hay que repartir el trabajo entre las fragatas según sus capacidades. En esa tarea, su Estado Mayor es el órgano que le asesora en el planeamiento, la dirección y el control de lo que ocurre en la mar y en las escalas en puerto. A bordo, el ritmo no baja nunca. Una fragata mantiene el nivel de alerta las 24 horas del día, con independencia del estado de la mar, y el adiestramiento continúa en los momentos de menos actividad.Varias operaciones simultáneas, 7 países y un ejercicio con portaavionesDurante el despliegue, las dotaciones españolas trabajarán con unidades de siete países. En ‘Neptune Strike 26.4’ pondrán a prueba la defensa de grupos de combate de portaaviones y las acciones ofensivas de largo alcance. También participarán en ‘Mare Aperto’, un ejercicio dirigido por la Marina italiana con más de 20 buques, tres submarinos y unas 30 aeronaves.Las escalas son otra pieza clave del despliegue. En Nápoles, sede de uno de los cuarteles generales del mando de operaciones de la OTAN (JFC Naples), la Armada buscó aumentar su visibilidad ante los aliados. En Split (Croacia), el foco estará en la industria naval española y en su proyección exterior. Mira Calvo resume el papel de las dotaciones así: son «embajadores de la marca España».Respecto a ‘Sea Guardian’, el comandante subraya que su cometido principal es mejorar el conocimiento del entorno marítimo en una zona clave para España como el Mediterráneo. Esa información, dice, permite anticipar amenazas y decidir mejor. La operación también puede abarcar la lucha antiterrorista, la libertad de navegación, la interdicción marítima o la protección de infraestructuras críticas. Para Mira Calvo, la seguridad nacional no se construye solo dentro de las fronteras, sino también en escenarios lejanos donde nace la inestabilidad.Al preguntarle por lo que espera aprender, destaca el avance de los aliados en nuevas tecnologías, en especial los sistemas no tripulados, un reto para todas las marinas. Para las dotaciones desea que regresen con la experiencia de trabajar en un entorno multinacional y con la satisfacción de haber representado a España ante sus socios.