Superman Unlimited #10

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Créditos: En la elaboración de este artículo han participado Antonio «Superboy Prime» Valdepeñas y Román «Acero» de Muelas, Edición original: Superman 35, Action Comics 1095, Supergirl 11 y Superman Unlimited 11 (DC Comics,2026)Edición nacional/España:ALL IN SUPERMAN V1 17 (Panini Comics, 2026)Guion: Dan Slott, Joshua Williamson, Mark Waid, Sophie Campbell.Dibujo: Dan Mora, Lucas Meyer, Skylar Patridge, Sophie Campbell.Color: Ivan Plasencia, Alejandro Sánchez, Tamra Bonvillain, Giuliano Peratelli.Traductor: Gonzalo QuesadaCorrección: Enrique Acebes y Marcos MuñozDiseño y realización: Fanhunter, Núria Moreso, David Carro y Carlota Llobet.Formato: Rústica, color. 96 páginas. 9,95€Aviso de Spoilers: El artículo que sigue a continuación trata información importante de la trama. Se relatan algunos hechos que pueden ser como kryptonita para tu capacidad de disfrutar del tebeo.Action Comics #1096¿Os acordáis del buen número del mes pasado que nos dio Waid y Delpeche al dibujo? Una trama, sí, vista muchas veces, pero funcionaba como un tiro: tu amigo de la infancia y adolescencia, con quien más te apoyas, sabe tus secretos y él mismo tiene dudas sobre ti, su confianza en ti. ¿Es en verdad tu amigo? ¿Confía en ti? ¿Te quiere? ¿Qué más te oculta? Y más cuestiones en un número redondo que deseábamos con ganas saber qué iría pasando.Pues… circulen, no han visto nada.Waid decide dejar aparcada esa trama y meternos otra vez en el día a día de Superboy salvando la ciudad, sus relaciones con Lana, para meternos de repente un viaje temporal sin mucho sentido, donde se le unirán varios personajes de la Liga de la Justicia Unlimited que escribe el propio Waid en la actualidad.Alguien pensaría que Waid ya solo escribe para satisfacer su yo interior, su ego, y que le da igual ya todo, y más teniendo dos series que básicamente ya son eso mismo, pues a falta de dos, una tercera, que no hay suficiente.Vuelve Skylar, que es buena dibujante por la forma de dibujar a los jóvenes y la velocidad de Superman. Sabemos que los fondos y hacer que la ciudad exista no son sus puntos fuertes. Al parecer, todos están como volando en el entorno de las viñetas, aunque aquí intenta poner algo más de trasfondo para simular continuidad y un lugar poblado, pero falla en todo lo que Delpeche hacía mejorar la serie.Veremos dónde nos lleva todo esto, pero de momento es un bajonazo en toda regla con lo visto anteriormente.Superman Unlimited #11Dan Slott llevaba tiempo con la serie en un terreno bastante desesperante para los fans. Su Superman Dorado y Ciudad de Kryptonita no se sabía dónde ubicarlo cronológicamente al no tener referencia alguna en las series de la Superfamilia, pero de unos meses a esta parte —mientras estaba el DC KO por ahí— el guionista de Spider-Man decidió darle protagonismo a una figura igual de controvertida para muchos aficionados.Jon Kent.El hijo de Superman, del que ya he hablado largo y tendido dedicándole dos artículos aquí en este número, por fin saca su verdadera cara y potencial desde la etapa de Taylor, que era muy buena y necesaria, pero estaba un poco entre dos mundos. Slott hace lo mismo con el joven Superman en este, el mejor número de toda la serie después del primero.Aparece el ya anunciado futuro archienemigo del joven de un futuro lejano. Un nuevo duende de la cuarta dimensión, señor de todo. Slott, de boca de él, se dedica a desprestigiar a nuestro héroe de todas las formas imaginables, como los haters, incels y homófobos que odian al Jon adulto porque creció y eso les corroe, lo ven como una traición, además de por su condición sexual, por supuesto.Lo mina mentalmente: el segundo, el hijo que no reconocen, sus traumas y sus relaciones. Eso hace que Jon explote, se imponga y Slott nos dé una escritura de personaje fuerte, reaccionaria, que tanto necesitábamos ver. Jon ya ha despertado, ya no es Superman, no es la sombra de nadie, elige su propio camino y ser un nuevo héroe, él mismo llamado Tomorrow Man.Su vida ha vuelto a comenzar.Slott, brillantísimo y ágil, usando al diablo y las paradojas temporales del cómic, nos da ya la respuesta definitiva, situando la continuidad del cómic a la actualidad de forma magistral, tan sencillo como maravilloso. Y, claro, ahora tiene un nuevo compañero de juegos. Lucas Meyer.El dibujante brasileño de varias series de DC aquí nos entrega un trabajo más que impresionante, siendo de lo mejor de las cuatro series contenedoras en este tomo. Carismático, ágil, con personalidad propia, imágenes impactantes y momentos perfectamente definidos, con una narrativa clara, concisa, que sabe administrar las emociones y los momentos de impacto a la perfección, además de dibujar a un joven, un adolescente, de forma creíble con su anatomía, sin exageraciones de ningún tipo o falta de músculo.Homenajes a formas de trabajar en la Edad de Plata, la moderna y ciertos cómics noventeros por el diseño del diablillo dimensional y el nuevo uniforme de Jon, que le sienta como un guante.Un comienzo de saga magistral donde Slott ya despunta por fin y nos deja una pequeña super sorpresa que veremos cómo lidia nuestro Jon con ello.Superman #36Por fin. ¡Por fin! ¡POR FIN! … dejamos atrás el evento de DC KO y nos centramos en lo que desde hace tiempo que intuimos que hace ilusión a Joshua Williamson (y a Antonio Valdepeñas). Se trata de poner el foco en Superman Prime. (it’s Prime Time).Prime es un juguete gozoso y divertido que nos dice que los cómics de superhéroes son diversión, entretenimiento y abren una vía temática en los tebeos de DC insuficientemente explotada: los juegos metatextuales.No en vano, Prime viene de un universo en el que puede leer las aventuras de Superman, Batman, la Liga, Green Lantern o Batmito.Si esta vía estaba sin explotar, Williamson viene para resolver esta deuda pendiente y va a arrasar con sus detalles, explicaciones y situaciones inverosímiles que todo fan que se precie se ha preguntado siempre (“¿Por qué tengo que trabajar si soy Superman? Puedo encontrar un tesoro o crear diamantes”).Porque Williamson nos sube a la capa de Prime y nos hace vivir “ser Superman” y que nos demos cuenta que no es tan fácil (siempre nos vienen con la misma moralina).El guionista nos plantea dudas, detalles de la cotidianidad, problemas, soluciones… todo impregnado de unas líneas de diálogo certeras, divertidas, ocurrentes, llenas de referencias… aunque luego venga Mr Terrific a jorobarnos la fiesta.Dan Mora se luce (aunque a veces se le notan los trucos y sus figuras sean excesivamente angulosas y frías) y se nota que se lo pasa muy bien, como en la viñetaza en la que recrea míticas portadas de DC sustituyendo a Superman por Prime.Un tebeo que nos retrotrae a la diversión desacomplejada de los cómics de siempre y que nos conecta con esa sensación de fantasía imprevisibles de la Edad de Plata.Supergirl #11Supergirl se une al plantel del tomo contenedor mensual, como vimos el mes pasado en la anterior entrega.Después de tres grapas y diez números de Sophie Campbell, aquí tenemos a la última hija o prima de Krypton ya para unos cuantos meses.Nuestra nueva heroína de la pantalla estaba tranquila en su pueblo de Midvale con sus amigas: la hija de Luthor, la buena, la verdadera, y Lesla, su nueva amiga kandoriana, que está un pelín obsesionada con la figura superheroica de Kara, llegando a querer emularla y derrotarla a su vez.Fiestas exóticas, monstruos grotescos, mucha diversión y caos, con un dibujo disfrutón, a camino entre el cartoon, los dibujos y con referencias a todo, a la Silver Age, teníamos una serie la mar de disfrutable y relajante hasta esos últimos números, donde todo se ha ido de madre y Campbell se pone seria, y de qué manera.Kandor está en peligro, al borde de la destrucción. Algo ha pasado, los kandorianos se mueren si pasan tiempo fuera de la botella y Superman, bueno, digamos que por cosas del DC KO está un pelín indispuesto. Le toca a Kara encargarse del asunto. «Como haría mi primo», dice.Toda la ciudadela es una pesadilla de Cronenberg, con mutaciones viscosas, monstruos sin género y el ambiente rancio de una ciudad que sabe que está maldita y sin solución, con los poderes en ascenso, mientras su tata Black Flame persigue y quiere ver derrotada a Supergirl.La respuesta a todo la tiene Lesla, que, como imaginaréis, está, digamos, un poco compinchada con la villana actual por motivos tóxicos, relacionados con su obsesión y su nuevo modo de vida que ha descubierto al salir de la ciudad y no poder estar tanto tiempo allí. Aquí Campbell se desmelena y se quita el sanbenito de cómic infantil.Al más puro DWJ, con su propio estilo, Campbell nos da una pelea a puñetazos, sucia, violenta, con la sangre salpicando las páginas, golpes que duelen, menos agradable de ver la lucha y el final de la misma.Parece el final para Supergirl. ¿Qué le pasará a Kara? ¿Podrá Lesla reaccionar?¿Por qué sale en portada Boy Thunder y ni se le ve? Esas preguntas se responderán el mes que viene en el siguiente grapilomo, que, bueno, sigue con sus problemas y virtudes. Si te gustan todas las series, enhorabuena, y si solo dos, pues a comerte un par más.Es cuanto menos peliagudo, ya no por el desembolso, más bien por el ritmo de algunas de las series aquí contenidas.