Como actriz, guionista y directora, Abril Zamora se ha convertido en una figura indispensable como una de las caras visibles del colectivo trans en el cine y la televisión en España. Conocida por sus trabajos en Vis a Vis, Señoras del (H)AMPA o El desorden que dejas, sus últimas stories de Instagram han reabierto el eterno debate sobre el boicot a Harry Potter y J. K. Rowling.Con motivo de la celebración del 'Back to Hogwarts' (Regreso a Hogwarts) el 1 de septiembre y el nuevo tráiler del reboot de la saga en HBO Max, Zamora expresaba su incomprensión hacia el apoyo a este universo, especialmente por parte de personas LGTBI. "Estoy viendo muchos vídeos sobre Harry Potter y me da mucho que pensar, porque todo el mundo sabe que el dinero que gana J. K. Rowling lo dedica a organizaciones que están en contra de las personas trans, que quieren recortar sus derechos o que quieren borrarlas del mapa directamente. Me da pena cómo algunas personas dicen: 'No soy tránsfobo porque me guste Harry Potter'. Sí, estás siendo cómplice de todo esto", declaraba contundentemente Zamora. ¿Se puede boicotear a J. K. Rowling y seguir disfrutando de 'Harry Potter'?Sus palabras parten de las críticas constantes hacia J. K. Rowling, escritora y creadora de este universo, quien ha intensificado en los últimos años su campaña antitrans a través de sus redes sociales y su red de contactos. "Si el dinero que gana J. K. Rowling por Harry Potter lo destinara a organizaciones terribles que fomentan el abuso infantil, fueran racistas o nazis, la gente no compartiría este tipo de contenido. Pero, como es simplemente tránsfoba, parece que no es algo tan importante. Da pena descubrir esto, la verdad. Da muchísima tristeza", explicaba Zamora. Si bien muchos espectadores que crecieron con esta obra y quedaron marcados por este universo de fantasía, en el que en su momento, sí que primaba la libertad e incluso existían personajes homosexuales —Rowling llegó a confirmar que, efectivamente, Dumbledore era gay—, han insistido por activa y pasiva que la manera de boicotear a Rowling es reducir el apoyo económico a la franquicia, evitando comprar libros nuevos o merchandising oficial, especialmente el vinculado a la marca Wizarding World, pero sin dejar de disfrutar de aquello que ya conocíamos o teníamos desde pequeños. Esto se vuelve especialmente conflictivo con la nueva serie de HBO Max, ya que Rowling ha participado como productora ejecutiva, a pesar de que sus responsables han intentado distanciarse de su figura en la medida de lo posible."Por ejemplo, yo soy muy fan de Sailor Moon, pero si Naoko Takeuchi, que es la creadora, fuera abiertamente nazi y dedicara su dinero a organizaciones nazis, yo dejaría de consumir la serie. Es simplemente una ficción que me gusta, pero no me costaría mucho. Me alucina que la gente no se posicione con esto, porque creo que la vida de las personas trans es más importante que una serie o que unos libros", declaraba Zamora. "Me alucina mucho más cuando el contenido lo comparten personas del colectivo, que se suponen que son aliadas. Después van a la manifestación del Orgullo y veneran la bandera. En estos momentos son en los que realmente tienes que apoyar a las otras letras del colectivo. Es cuando se te necesita realmente, y lo que haces es compartir contenido de Harry Potter y decir que tienes muchas ganas de ver la puta serie. Me parece incoherente. Me parece mal", concluía. Las palabras de Zamora son especialmente relevantes porque ella misma es la primera que evita definirse como activista trans y rechaza participar en entrevistas o mesas redondas centradas en su identidad de género, sobre la que prefiere pronunciarse a través de sus propias ficciones.