Una cicatriz de 164 metros en Turquía lleva décadas señalada como el Arca de Noé. El radar acaba de encontrar ángulos rectos bajo tierra y ahora empieza la prueba de verdad

Wait 5 sec.

Una nueva investigación detectó anomalías geométricas y una concentración inusual de carbono bajo la formación Durupınar. Los resultados justifican seguir excavando, pero todavía están lejos de demostrar que allí descansa la embarcación del relato bíblico.