En Italia las cosas duran poco las alianzas políticas, las legislaturas, los Gobiernos e incluso la esperanza de un contrato fijo, por lo que rozar los cuatro años en el Palazzo Chigi equivale casi a entrar en la categoría de lo imperecedero. Giorgia Meloni alcanza este viernes los 1.413 días al frente de su Ejecutivo, convirtiéndose en la primera ministra al mando del Gobierno más longevo (sin crisis de gabinete ni remodelaciones) de la historia de la república. Los festejos en Bari, donde se ha desplegado la plana mayor de Hermanos de Italia, se anuncian apoteósicos bajo un eslogan de gala: "Un Gobierno más estable, una Italia más fuerte". Sin embargo, tras cuatro años de aparente calma chicha en un país acostumbrado a los sismos políticos diarios, la realidad arroja un balance de inmovilismo casi gatopardiano: una Italia políticamente estable, pero atrapada en el estancamiento.Seguir leyendo....