Francia acaba de convertir la velocidad de la moda en un coste económico. Desde el 1 de septiembre, determinadas prendas de 'ultra fast fashion' pagan un malus ambiental adicional: 2 euros por una camiseta, 9 por unos vaqueros y 12 por un abrigo o una chaqueta en 2026. En 2030, la penalización podrá alcanzar 19,50 euros por prenda, con un límite del 50% de su precio antes de impuestos.Seguir leyendo....