OpenAI prepara su modelo Astra con una técnica de razonamiento opaco que alarma a los expertos en seguridad de la inteligencia artificial

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Cuanto más capaces se vuelven los modelos de inteligencia artificial, más importante resulta saber qué están haciendo antes de que ejecuten una acción peligrosa. Astra, el nuevo modelo de OpenAI, llega precisamente con una técnica que puede complicar esa vigilancia y que ya ha despertado preocupación entre algunos de los principales investigadores de seguridad.Se conoce como “profundamente recurrente” y, dicho de forma simple, permite que el modelo dé varias vueltas internamente a un mismo problema antes de responder. El inconveniente es que parte de ese trabajo puede quedar fuera de los registros que se utilizan para detectar comportamientos extraños o averiguar por qué una IA tomó determinada decisión.Astra puede razonar más sin dejar tantas pistas por el caminoLos modelos de razonamiento tradicionales suelen generar una serie de pasos intermedios que pueden utilizarse para vigilar su comportamiento. No son una ventana perfecta a lo que ocurre dentro de la IA, pero han resultado útiles para descubrir cuándo un agente intenta saltarse sus límites.La técnica utilizada de forma limitada en Astra cambia parcialmente esa dinámica. En lugar de apoyarse siempre en una sucesión visible de pasos, el modelo puede procesar varias veces información dentro de sus propias capas antes de continuar. Cuanto más se ampliase este sistema, menor podría ser la parte del proceso disponible para supervisión. I am extremely concerned by the reporting that Astra uses opaque recurrence. I don’t know whether Astra is much less CoT monitorable than previous models. But if OpenAI pushes this technique further, they’ll have the option to massively increase the recurrence and totally…— Buck Shlegeris (@bshlgrs) September 2, 2026 Eso es lo que preocupa a los investigadores de la ONG Redwood Research. Su director, Buck Shlegeris, ha advertido de que aumentar mucho esta recurrencia podría llegar a destruir la capacidad de vigilar esos registros. Por su parte, el científico jefe de la organización, Ryan Greenblatt, teme igualmente que futuros modelos terminen realizando casi todo su razonamiento de forma interna.Por ahora, ese escenario no describe a Astra. La utilización de esta técnica sería limitada y OpenAI sostiene que preservar la posibilidad de supervisar el razonamiento continúa siendo uno de sus objetivos principales.El problema llega justo cuando Astra puede hacer mucho más dañoLa preocupación gana peso por las capacidades del propio modelo, pues OpenAI ha clasificado Astra como su primera IA con nivel crítico en ciberseguridad. Con las herramientas adecuadas puede encontrar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar formas de aprovecharlas en sistemas protegidos sin necesitar instrucciones humanas en cada paso.Eso sí, la compañía asegura haber reforzado precisamente por ello sus controles. Astra incorpora sistemas adicionales que observan sus acciones y pueden detener automáticamente una tarea cuando detectan un comportamiento fuera de lo autorizado.Este tipo de preocupaciones llegan después de que OpenAI tuviera que pausar durante dos semanas parte del desarrollo de sus modelos tras varios incidentes con agentes. Si bien Astra no estuvo implicado directamente, las lecciones obtenidas se han utilizado para reforzar sus protecciones.OpenAI sostiene incluso que Astra respeta mejor los límites establecidos que GPT-5.6 Sol durante sus pruebas. La paradoja está ahí: la compañía dice haber construido un modelo más seguro justo cuando introduce una técnica que, llevada mucho más lejos, podría hacerlo más difícil de observar.Y la realidad es que es ese precisamente el temor de los expertos. El problema no es tanto lo que Astra oculta hoy, sino que esta forma de razonar termine convirtiéndose en el camino habitual para modelos cada vez más potentes y menos fáciles de vigilar.