La pregunta en el vecindario europeo más cercano a Rusia no es si Vladímir Putin piensa escalar sus agresiones, sino cuándo piensa romper el tabú disuasorio de no atacar directamente a un miembro de la Alianza Atlántica. Su fracaso durante los últimos cinco años en Ucrania no ha mermado su beligerancia. De hecho, el irresponsable debilitamiento internacional de EE.UU. logrado por el presidente Trump multiplica el riesgo de un otoño todavía más caliente de lo que corresponde a estos tiempos de cambio climático. Rusia ensaya masivas movilizaciones de nuevos soldados, construye un muro de drones frente al territorio europeo, y hace tiempo que ni se molesta en ocultar sus intenciones entre renovadas especulaciones sobre el uso de armas nucleares tácticas... Ver Más