El 22 de octubre de 2008 salía a la venta el T-Mobile G1 (HTC Dream), el primer teléfono Android. Era un dispositivo con una barbilla plástica peculiar, un teclado QWERTY que se revelaba deslizando la pantalla, y un sistema operativo que faltaba el teclado en pantalla, el copy-paste, el multitouch y casi todo lo que el iPhone ya ofrecía desde un año antes. Era también el comienzo de la plataforma más usada del mundo. Hoy, Android 17 corre en más de 3.000 millones de dispositivos activos y el sistema operativo de Google es el más distribuido de la historia de la computación personal. Engadget publica hoy un análisis comparativo «2008 vs. ahora» —del que Max Miller firma la pieza— que sirve de excusa para un análisis más profundo de qué hizo Android bien, qué tardó demasiado en hacer, y qué perdió en el camino hacia la madurez.Google compró Android Inc. —la empresa que Andy Rubin fundó en 2003 originalmente como plataforma para cámaras— por 50 millones de dólares en 2005. En retrospectiva, posiblemente la mejor adquisición de la historia tecnológica en términos de retorno. El lanzamiento del iPhone original en enero de 2007 provocó el equivalente corporativo de una crisis de pánico en las oficinas de Google en Mountain View: el equipo que desarrollaba Android tuvo que reescribir gran parte del sistema para responder a un paradigma táctil que nadie había anticipado con esa intensidad. El resultado fue la Open Handset Alliance, un consorcio de fabricantes —HTC, Samsung, Motorola, LG, Sony— destinado a crear una alternativa abierta al jardín vallado de Apple.Lo que Android 1.0 tenía desde el principio (y que no era poco)El primer smartphone Android y lo que tenía para ofrecer en 2008 parece pobre comparado con el iPhone: sin teclado en pantalla (llegó con Android 1.5), sin multitouch (tampoco estaba), sin copy-paste (vino después). Pero había dos elementos de diseño que demostraron ser visiones más largas de lo que parecían.El primero: el Android Market —hoy Google Play Store— estaba disponible desde el día de lanzamiento. Steve Jobs resistió inicialmente la idea de permitir aplicaciones de terceros en el iPhone —quería que las experiencias fueran WebApps— y fue el equipo de desarrollo de iOS el que le convenció de que un ecosistema de apps era imprescindible. Google lo entendió desde el principio. Hoy el número de aplicaciones en Google Play supera 3,5 millones. La apertura que Jobs consideró un riesgo fue la ventaja definitiva de Android a largo plazo.El segundo: la barra de notificaciones. Deslizar desde la parte superior de la pantalla para revelar las alertas pendientes es hoy un gesto tan automático que es difícil imaginar que fue una innovación de 2008. Tan efectivo resultó que el iPhone lo adoptó años después. Llevamos cubriendo el sector tecnológico en wwwhatsnew.com desde 2005, y pocos elementos de interfaz han tenido una adopción tan universal y tan duradera. El diseño original de la notification shade de Android apenas ha cambiado en concepto en 18 años.La tradición de los nombres de postre de cada versión de Android —de Cupcake a Pie, pasando por Donut, Froyo, Gingerbread, Honeycomb, Ice Cream Sandwich, KitKat y todos los demás— terminó con Android 10 en 2019. La decisión de dejar los nombres de postre fue interpretada por muchos como el fin de una era de cultura de empresa más juguetona. Los nombres internos siguen existiendo, pero públicamente Android pasó a ser «Android 10», «Android 11″… «Android 17». Más serio. Más empresa.Android 17 en 2026: más maduro, más útil, menos interesanteLa diferencia técnica entre Android 1.0 y Android 17 es tan grande que la comparación directa es casi injusta. El Project Butter de 2012 eliminó la reputación de «Android va a tirones» que había perseguido al sistema sus primeros cuatro años. Material 3 Expressive ha dado al sistema una coherencia visual que antes dependía de que el fabricante la aplicara bien (o no). Quick Share funciona como AirDrop, pero multiplataforma. El soporte de RCS con encriptación end-to-end en Google Messages ha cerrado la brecha con iMessage en comunicación entre dispositivos.Google y Samsung trabajan desde 2025 en llevar Android al escritorio con Android 16, aprovechando el modo escritorio que Samsung DeX popularizó desde 2017 y elevándolo a estándar del sistema. La pantalla del Google Pixel 11 Pro es un OLED de alta frecuencia de refresco y resolución que en 2008 habría parecido de ciencia ficción; el T-Mobile G1 tenía una pantalla LCD de 3.2 pulgadas.Pero Android 17 también es más cerrado de lo que Android 1.0 prometía ser. Los grandes fabricantes llevan años bloqueando los bootloaders, eliminando ranuras para microSD en los gama alta, quitando el jack de 3.5 mm, y haciendo cada vez más difícil instalar sistemas operativos alternativos. Samsung tiene el 43% del mercado Android global, y sus decisiones de hardware son, en la práctica, las de la plataforma para la mayoría de los usuarios. La diversidad de formatos que distinguía a Android del iPhone en los primeros años —teclados físicos, pantallas pequeñas, baterías extraíbles— ha convergido hacia el mismo slab de cristal de 6.5 pulgadas que todos los gama alta comparten.¿Es eso un progreso? Para la mayoría de los usuarios, sí: Android 17 es más seguro, más consistente y más integrado que cualquier versión anterior. Para el entusiasta que en 2008 eligió Android precisamente porque no era iOS, la ironía es que el sistema que eligió por su apertura se ha convertido en una plataforma bastante más controlada de lo que prometía ser. El mercado votó por la madurez. La libertad quedó para los márgenes. En wwwhatsnew.com cubrimos el lanzamiento del primer terminal Android en 2008 y hemos seguido cada versión mayor desde entonces. El ecosistema de 2026 es técnicamente superior en casi todos los parámetros medibles al de 2008. Si la comparación genera nostalgia, es menos por el HTC Dream en sí —que era un producto mediocre comparado con lo que vino después— y más por lo que prometía: un sistema que nadie controlaba del todo. Esa promesa fue la que se vendió.La noticia Android en 2026: 18 años de historia desde el HTC Dream hasta un sistema que ya no es solo para móviles fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.