Cinco unidades de carbón blando en dos centrales térmicas de Alemania propiedad del gigante eléctrico RWE Power tuvieron que ser desconectadas de la red alrededor de las ocho de la noche del martes tras un sabotaje contra una subestación eléctrica en Rommerskirchen, cerca de Colonia. Aunque el suministro de electricidad a los consumidores no resultó afectado en ningún momento, durante una hora se generó un vacío equivalente de 4.200 millones de vatios que fue suplido con reservas y fuentes alternativas, provocando, eso sí, que el denominado precio de desvío se disparara al alza. La coincidencia con otro incidente similar acaecido horas antes en el extremo opuesto del país, cuando desconocidos dañaron, mediante proyectiles caseros, líneas de transmisión y forzaron cortes temporales en otra central de carbón, en esta ocasión en Jänschwalde, en el estado de Brandemburgo, genera sospechas de que ambos episodios constituyen un ataque coordinado con la participación de una potencia extranjera. Seguir leyendo....