Fernando Grande-Marlaska tuvo ayer que preguntar al director general de la Policía qué sabía su propio cuerpo sobre la entrada de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta y sobre la responsabilidad de Marruecos. Que el ministro del Interior le pidiera explicaciones tras enterarse por la prensa de un informe elaborado por investigadores integrados en una fuerza de seguridad que es su responsabilidad es algo insólito. Y lo es por mucho que después se ofreciera una explicación formalmente impecable. Según Interior, la jueza María Tardón había prohibido a los investigadores facilitar cualquier información y ningún documento atribuía a las fuerzas de seguridad marroquíes la ejecución de los hechos. Pero esa frase esquiva lo esencial, como se confirmó después cuando trascendió el contenido del informe. Seguir leyendo....