Más de un mes después del asalto a la frontera sur de la Unión Europea (UE) con la entrada masiva a Ceuta de al menos 72.000 personas procedentes de Marruecos, el Gobierno español y las autoridades europeas evitan responsabilizar al estado marroquí de ese ataque. España y la UE tampoco quieren admitir que el asalto fue un segundo ensayo de ocupación de Ceuta para transformarla de facto en marroquí mediante la ocupación física masiva de la ciudad por ciudadanos marroquíes. En un régimen autoritario como Marruecos no se producen desplazamientos masivos de población como el ocurrido en Ceuta a finales de julio sin la colaboración activa de las autoridades y las fuerzas de seguridad. Marruecos, al igual que Turquía, se distinguen por instrumentalizar la inmigración para presionar a España y la UE para obtener ventajas económicas y políticas.Seguir leyendo....