Sonrientes, haciendo la V de la victoria, paseando por una avenida ceutí, a la europea los migrantes de la oleada de nadadores que arribaba a Ceuta en paulatino incremento desde comienzos de verano hasta el final de julio se han retratado felices, como protagonistas de historias que salen bien. La unidad de Inteligencia de Extranjería de la Policía Nacional monitorizó muchos de esos relatos online antes de la entrada masiva de extranjeros en Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio. Ese tipo de vídeos explican que, un mes después de esa avalancha, perviva con intensidad un mercadeo de trajes de neopreno y aletas para nuevos candidatos a intentar el cruce. Seguir leyendo....