Valencia lo tiene todo preparado para acoger por primera vez el Gran Premio de España del circuito Rolex SailGP. Los días 5 y 6 de septiembre, los 13 equipos instalados ya en la Marina Port Valencia, volverán a situar a la capital del Turia en un escaparate internacional y convertirá durante un fin de semana la ciudad en un gran escaparate de deporte, tecnología e innovación. Pero detrás del espectáculo existe una compleja operación logística y técnica. La igualdad entre los equipos y la velocidad con la que se desplaza el circuito por todo el mundo obligan a desarrollar una maquinaria perfectamente sincronizada. Estas son seis claves para entender qué hay detrás del desembarco del circuito Rolex SailGP en Valencia: El nombre de los catamaranes no es casual. Los F50 miden 50 pies de eslora, algo más de 15 metros, y son embarcaciones prácticamente idénticas para que las diferencias las marquen las tripulaciones y no el material. Se trata de auténticos prototipos de alta tecnología diseñados para alcanzar velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora sobre el agua. Cada barco dispone además de tres configuraciones diferentes de ala, que se seleccionan en función de las condiciones meteorológicas y del viento previstas para cada jornada. Mover toda esta infraestructura supone un desafío logístico de enormes dimensiones. Durante la temporada, el buque fletado por SailGP recorrerá 61.719 kilómetros, el equivalente a aproximadamente una vuelta y media al mundo. En sus desplazamientos transporta más de un millón de kilos de material distribuidos en 115 contenedores, que pasan por 12 puertos y contienen más de 100.000 piezas. Cada F50 viaja desmontado en tres contenedores: uno para el ala, otro para el casco y sus principales componentes y un tercero para el segundo casco. Este último se convierte además en oficina operativa del equipo durante cada Gran Premio. Cada sede necesita entre seis y ocho días de montaje. Los contenedores se transforman en talleres, oficinas o vestuarios, mientras recursos, materiales y consumos son monitorizados para optimizar al máximo la operación. Cerca de 80 especialistas forman el equipo técnico encargado de desmontar y volver a montar toda la infraestructura en cada escala. En Valencia, una semana antes de la competición comenzó la descarga de entre 105 y 108 contenedores en Marina Port Valencia. En ellos viajan los F50 desmontados, las bases de los equipos y los talleres necesarios para trabajar en la electrónica y el mantenimiento de los barcos. Cuando termine la competición, el desmontaje comenzará en menos de una hora para cumplir los ajustados plazos de transporte hacia la siguiente sede. Valencia será una de las citas decisivas de la fase europea del campeonato, que afronta su tramo final con el nuevo formato denominado 'split racing'. La flota se divide en dos grupos en función de la clasificación de la prueba anterior y el domingo culminará con una final entre cuatro equipos que decidirá el vencedor del Gran Premio. El equipo español, Los Gallos SailGP Team, llegará con la moral reforzada después de encadenar dos victorias consecutivas, en Canadá y Gran Bretaña. La prueba del 5 y 6 de septiembre supondrá el debut de la ciudad de Valencia como sede del circuito Rolex SailGP y tomará el relevo de Cádiz como escenario español del circuito. La apuesta tendrá continuidad, ya que la Comunidad Valenciana ha sido confirmada como sede durante las próximas tres temporadas, las dos primeras en 2026 y 2027 en Valencia y la tercera en 2028 en Alicante. Los Gallos llegan al Gran Premio de España de SailGP con buenas sensaciones después de haber vuelto a disputar una final en Sassnitz. El equipo de Diego Botín y Florian Trittel acabó tercero en Alemania tras protagonizar una gran remontada en la segunda jornada, confirmando que España sigue entre los equipos capaces de pelear por la victoria en cualquier escenario. Después de una primera jornada discreta, el F50 Victoria reaccionó cuando más lo necesitaba. Un segundo puesto y una victoria en las pruebas cuatro y cinco permitieron a España clasificarse para la final, donde se midió a Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Los australianos, liderados por Tom Slingsby, dominaron la manga decisiva, mientras España remontaba desde la cuarta posición hasta acabar segunda, aunque finalmente el resultado global la situó en el tercer puesto. El Gran Premio de Alemania no permitió a España encadenar un tercer triunfo consecutivo, después de las victorias logradas en Halifax y Portsmouth, pero sí reforzó la confianza del equipo antes de la gran cita española. Valencia y Alicante tomarán el relevo de Cádiz durante los próximos tres años como escenario del Gran Premio de España. Será una cita especial para el equipo español, que tendrá la oportunidad de competir ante su público y buscar una victoria que todavía se le resiste en el gran premio nacional.