En los 2000s y 2010s, comprar una cámara para llevar en el casco, la bici o una tabla de surf significaba comprar una GoPro. La compañía estadounidense convirtió un producto de nicho en un fenómeno tecnológico, pero aquel dominio es solo un recuerdo millennial. Tras años perdiendo fuerza y buscando una salida desesperada, la firma ha acordado fusionarse con Starman Optical en una operación de 285 millones de dólares.GoPro no desaparecerá. Seguirá cotizando en el Nasdaq y vendiendo sus cámaras, servicios y suscripciones, aunque la nueva compañía tendrá objetivos más amplios. Starman quiere utilizar su experiencia en imagen y óptica para abrirse paso en centros de datos para inteligencia artificial, defensa, robótica y tecnología aeroespacial.El desplome de GoPro y su giro hacia la IA y la defensaNick Woodman fundó GoPro en 2002 después de buscar una forma sencilla de grabarse mientras hacía surf en California. Su idea explotó comercialmente y GoPro salió a bolsa en 2014, cuando sus cámaras HERO ya eran una referencia mundial y la valoración de la compañía rozaba los 12.000 millones de dólares. Sin embargo, los móviles fueron mejorando, aparecieron rivales como DJI e Insta360 y algunos intentos de diversificación, como su apartado de drones, fracasaron. Suscríbete a la newsletter de Andro4allGoPro continúo siendo una de las pricipales marcas de cámaras de acción, pero el negocio fue encogiéndose. La situación llegó a un punto crítico este 2026, cuando en junio la firma advirtió de que podía tener problemas para continuar operando si no conseguía financiación adicional. Woodman tuvo que poner 20 millones de dólares de su bolsillo para salvarla. Quienes no se salvaron fueron cientos de trabajadores en las olas de despidos.Ahí entra Starman Optical. El acuerdo establece un pago de 1,14 dólares por acción, mientras que los actuales accionistas conservarán aproximadamente un 10% de la nueva compañía. Además, la operación servirá para eliminar unos 92 millones de dólares de deuda y dar a GoPro margen para volver a invertir.A nivel estratégico, GoPro acumula más de 2.500 patentes estadounidenses relacionadas principalmente con imagen y óptica. Starman quiere aprovechar ese conocimiento junto a su tecnología de componentes ópticos para entrar en mercados donde las cámaras deportivas son solo una pequeña parte de la ecuación. Hablamos del sector militar, la inteligencia artificial o la tecnología aeroespacial.La fusión todavía necesita el visto bueno de los accionistas y superar los trámites regulatorios correspondientes. Si todo sale según lo previsto, debería completarse antes de que termine 2026. GoPro seguirá fabricando las cámaras por las que todo el mundo la conoce, pero parece que su futuro ya no dependerá de los aventureros grabándose mientras surfean o rapelan, sino de otros sectores que mueven mucho más dinero.