El director general de la Policía, Francisco Pardo, ha respondido a la petición de información hecha por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre un informe remitido a la Audiencia Nacional por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) que supuestamente apuntaba, según ha publicado El Español, a la responsabilidad de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos en el cruce masivo de migrantes el 30 y 31 de julio. En una respuesta remitida a los medios por Interior, Pardo señala que la jueza de la Audiencia Nacional que instruye el procedimiento penal, María Tardón, “dio órdenes a los investigadores de no facilitar a sus superiores información alguna sobre la elaboración y contenido de dicho informe”, por lo que asegura que él mismo no tuvo conocimiento previo de este documento.Ha sido este miércoles cuando la magistrada ha autorizado al equipo investigador a remitir el informe a sus superiores. Tras recabar información de las comisarías generales de Información y de Extranjería y Fronteras, el director general de la Policía ha trasladado a Interior que “no existe informe policial alguno que atribuya a las Fuerzas de Seguridad marroquíes la planificación o ejecución de lo sucedido” los días 30 y 31 de julio en Ceuta, según fuentes del ministerio. Esta versión contrasta con la información publicada por El Español, que asegura haber tenido acceso a las conclusiones de un informe del CENIF, unidad dependiente de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional. Según este medio, el documento sostiene que la entrada masiva no fue espontánea, sino que respondió a un proceso planificado, y atribuye a agentes marroquíes uniformados y de paisano labores de dirección y control sobre el terreno. El diario afirma además que el informe describe cómo gendarmes marroquíes habrían dado indicaciones a los migrantes y gestionado el flujo de personas a Ceuta, mientras otros individuos de paisano daban instrucciones a los propios policías marroquíes.Interior también se ha referido al aviso que el CENIF remitió a los puestos fronterizos el día 29 de julio. Según Pardo, se trató de una “alerta de riesgo frecuente que no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva el día siguiente”.Sin embargo, el contenido de ese aviso, al que ha tenido acceso El Confidencial, sí advertía de “un riesgo potencial de entradas irregulares en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, previsto para el día 30 de julio 2026”.El documento añadía que las posibles consecuencias de la sentencia del Tribunal Supremo 814/2026, relativa a la aplicación de la Ley de Extranjería en los accesos irregulares por vía marítima, y el antecedente existente previo a la celebración del Día del Trono de Marruecos en 2018, sumada a la información obtenida en redes sociales, hacían necesaria la “realización de una previsión de escenarios”.En esta previsión, uno de los escenarios contemplaba un “riesgo extremo” de entradas a nado y saltos de la valla “de forma coordinada”, aunque asignaban a esa posibilidad una probabilidad “media-baja”.