Guillermo Solana venía aquel día de agosto de 2021 de practicar barranquismo en la zona de Panticosa cuando la vida se le fundió a negro en la carretera. Amante de la montaña, era un asiduo de la espeleología en sitios inhóspitos, complicados, pero fue aquel accidente al chocar su coche contra un autobús el que le llevó a la UCI seis días. La espalda destrozada, los pulmones perforados y numerosas secuelas más. Le dijeron que había tenido suerte en salvar la vida y quizá poder volver a andar con normalidad. "Estuve bastante grave. Los médicos me decían que mi única recuperación sería estar tumbado, andar y volverme a tumbar", recuerda. Tenía 52 años. Seguir leyendo....