El Cañón del Colca no necesita que nadie perfore un solo metro de roca para convertirse en un instrumento científico. Un consorcio de 26 instituciones de nueve países planea instrumentar sus laderas para detectar, por primera vez con alta precisión, un tipo de partícula fantasma que ningún observatorio actual logra distinguir bien de sus primas: los neutrinos tau de altísima energía