Producía ternura leer este verano recordatorios del fichaje por el Barça de Ronaldo Nazário. Hace 30 años de aquello. Costó 2.500 millones de pesetas, unos 15 millones de euros, un récord mundial en el mercado de entonces. Los diarios preguntábamos a expertos a dónde se dirigía el mundo del fútbol, qué locura era esa. Hoy 15 millones es una oportunidad de mercado, un riesgo bajo, un chico que justo despunta en un filial, un relleno. En la Premier en particular operaciones de 15 millones de euros las cierra el asistente del asistente del director deportivo. Inglaterra acaba de poner el lazo a un mercado veraniego de opulencia, en el que se ha gastado más de 4.000 millones de euros, cinco veces más que la Liga, y los fichajes de más de 100 millones se han normalizado. Seguir leyendo....