Castigar a España. Esa es la consigna que promueven desde hace meses algunas organizaciones del ecosistema conservador en Estados Unidos para que el Gobierno de Pedro Sánchez pague por negar al Pentágono el uso de sus bases peninsulares durante el ataque a Irán o por liderar en Bruselas la oposición al genocidio de Israel en Gaza. De todas esas voces, el Middle East Forum (MEF) ha sido quizás la más pertinaz. Desde el think tank’ de Filadelfia se ha instado a la Casa Blanca a reconocer Ceuta y Melilla como territorios ocupados o utilizar la creciente cooperación militar entre Marruecos e Israel como palanca para debilitar la posición estratégica española en el Estrecho. Sus colaboradores han pedido a Tel Aviv que reconozca el derecho a la autodeterminación de catalanes o vascos. Incluso han instado al Mossad a establecer vínculos con la Aliança Catalana de Sílvia Orriols. Pero quizás su ocurrencia más premonitoria llegó en marzo, cuando tituló: "Marruecos debería enviar una nueva Marcha Verde sobre Ceuta y Melilla".Seguir leyendo....