La cuenta atrás para el desenlace del nuevo modelo de financiación ha empezado. Para el Govern de Salvador Illa es un todo o nada, una oportunidad que se puede ir al traste si el Congreso la tumba en la votación que debe producirse antes de que acabe el año y, a la postre, se produce un cambio de Gobierno en la Moncloa. Es por eso que el president de la Generalitat está dispuesto a poner toda la carne en el asador para que prospere, algo que sabe que pasa, muy especialmente, por el 'sí' de Junts, que por ahora continúa rechazando de plano la propuesta pactada por los socialistas con ERC.Seguir leyendo....