Lo de la presunta filtración del informe del consejo de administración del grupo Volkswagen en vísperas de presentarlo al consejo de vigilancia del consorcio, apuntando a un cierre prematuro de Seat en 2029, esgrime todos los requisitos del bulo interesado en cualquier manual de comunicación empresarial. Suéltalo a ver cómo respira el entorno. Esa parece la explicación más plausible de lo sucedido entre el miércoles y el jueves de esta semana en Wolfsburg. Lo que parece claro es que no hay una decisión firme sobre el futuro inmediado y por ahora la marca española continuará con su plan, al menos, hasta el final de vida de sus tres modelos: Ibiza, Arona y León, previsto para 2032. Algo que ya se habia comunicado.Seguir leyendo....