Vuelta al cole y vuelta al calor. El inicio de las clases coincidirá con los últimos coletazos de un episodio (otro más) de altas temperaturas y se repetirá la misma escena: aulas sin apenas refugio frente a un termómetro que es un riesgo para la salud infantil, según la Asociación Española de Pediatría. Diseñados en su mayoría para un clima que ya no existe, colegios e institutos son hornos en verano y neveras en invierno. Los técnicos, sin embargo, aseguran que hay solución. Y no pasa inevitablemente por llenar las aulas de aparatos de aire acondicionado.Seguir leyendo....