Foto: cortesía El Alacrán/Minerales CórdobaSegún conoció este medio, Sarah Armstrong-Montoya y Santiago Varela, quienes se desempeñaban como Chairman y CEO, y vicepresidente de Operaciones de CMH Colombia, respectivamente, renunciaron a sus cargos. Fuentes cercanas a los directivos indicaron que la decisión fue autónoma y se dio en medio de diferencias con los nuevos dueños sobre la visión y el futuro de El Alacrán.Armstrong-Montoya lideró el proceso que permitió construir las condiciones sociales, ambientales y técnicas para que El Alacrán obtuviera la licencia ambiental y avanzara hacia la fase de construcción y montaje. Varela fue su principal apoyo en la operación.Aún no hay información oficial por parte de la compañía sobre quiénes asumirán estos dos cargos en el proyecto de cobre más importante de Colombia, ubicado en Puerto Libertador, al sur de Córdoba.El Alacrán obtuvo la licencia ambiental en mayo de este año, tras más de diez años de desarrollo. Con este hito, se convirtió en la primera iniciativa de cobre de clase mundial y gran escala en Colombia en obtener este permiso necesario para avanzar hacia la construcción y montaje de la mina, y el único proyecto de minería en Colombia en obtener licencia ambiental por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), en más de una década. Bajo el liderazgo de la CEO, El Alacrán pasó de ser un proyecto de capital canadiense en fase de exploración a alcanzar el hito más importante: contar con licencia ambiental y capital para avanzar hacia su desarrollo.El hito ambiental que cambió la historia del proyectoLa licencia ambiental, requisito fundamental para avanzar hacia las siguientes etapas de construcción y montaje, y explotación, contempla compromisos ambientales relevantes, entre ellos la recuperación de la quebrada Valdés, afectada por pasivos ambientales por la actividad minera histórica en la zona que se ha desarrollado sin licencia, la recirculación de aproximada del 70 % del agua utilizada en la operación y la implementación de un parque solar con capacidad para autogenerar hasta 50 % de la energía requerida por el proyecto.Un proyecto técnicamente avanzadoEl proyecto registra una inversión en exploración y desarrollo que supera los US$200 millones, fase en la que generó alrededor de 2.500 oportunidades de empleo, con cerca de 80 % de participación de mano de obra regional. Además, contempla una inversión adicional de US$700 millones para la fase de construcción y montaje de la mina, en la que creará 1.500 puestos de trabajo formales, con prioridad de mano de obra local.Además, se estiman regalías por más de US$190 millones e impuestos por US$510 millones durante la vida útil del proyecto.La dimensión del proyecto también se refleja en su potencial productivo: contempla 97 millones de toneladas de mineral, con una ley promedio de 0,42 % de cobre, además de contenidos de oro y plata; una capacidad estimada de procesamiento de 17.000 a 20.000 toneladas diarias y una vida minera proyectada de 14,2 años.De dueños canadienses a dueños chinos: una nueva visiónEl cambio de etapa empresarial ocurrió después de la transacción registrada el 6 de marzo de este año, mediante la cual Veritas Resources AG, sociedad controlada en un 97,5 % por la china JCHX Mining Management Co, adquirió el 50 % de la participación restante de la canadiense Cordoba Minerals Corp por US$128 millones. Tras el cierre de la transacción, se consolidó el control del proyecto bajo la nueva estructura accionaria.Comunidades. Foto: El Alacrán/Minerales CórdobaCMH Colombia es una compañía colombiana de capital chino cuya sociedad controlante es JCHX Mining Management Co., Ltd., propietaria del 100 % de las acciones de Cobre Minerals S.A.S., sociedad titular del contrato de concesión minera No. III-08021, mediante el cual se desarrolla el proyecto de cobre El Alacrán, declarado Proyecto de Interés Nacional por la Agencia Nacional de Minería en 2018.De la oposición al respaldo de las comunidadesUno de los cambios más significativos durante la gestión de Armstrong-Montoya ocurrió en el territorio. El proyecto enfrentó durante años un escenario complejo de oposición, desconfianza y resistencia por parte de algunos líderes de las comunidades locales. La relación con el territorio representaba uno de los principales desafíos para la viabilidad de El Alacrán.Ese escenario cambió progresivamente durante la gestión liderada por la saliente CEO, con el respaldo y apoyo del también saliente VP de Operaciones, Santiago Varela. La Compañía transformó su estrategia de relacionamiento con las comunidades del área de influencia, fortaleció los espacios de diálogo y participación y desarrolló una relación más cercana con las organizaciones sociales y comunitarias.El resultado fue un cambio en la percepción del proyecto: comunidades que durante años habían expresado oposición o desconfianza pasaron a manifestar públicamente su respaldo al desarrollo y avance de El Alacrán.Una muestra de ese cambio ocurrió en febrero de 2026, cuando las Juntas de Acción Comunal de varias comunidades rurales del sur de Córdoba enviaron una comunicación formal expresando su apoyo al proyecto. El giro resulta relevante porque se produjo antes de la obtención de la licencia ambiental y después de años de trabajo territorial.De esta manera, la salida de los directivos ocurre en un momento particularmente relevante para el proyecto: El Alacrán deja atrás una década marcada por exploración, estructuración, estudios técnicos y licenciamiento, y entra en una etapa enfocada en la construcción y eventual operación minera, liderada por los nuevos dueños del proyecto, JCHX Mining Management Co., Ltd.Las diferencias entre los antiguos directivos y los nuevos propietarios estarían relacionadas precisamente con la visión sobre esta nueva etapa y el futuro del proyecto.Por ahora, no se conocen oficialmente los nombres de quienes asumirán la dirección de CMH Colombia ni la hoja de ruta que implementarán los nuevos propietarios para avanzar con El Alacrán.