Un grupo de amigos quiso hacerle una broma al cumpleañero para volver la celebración 'inolvidable'. Llevaron un pastel hasta la entrada de su casa y, cuando el joven comenzó a soplar las velas, le arrojaron harina encima. Pero la sorpresa no salió como esperaban: el polvo se encendió de inmediato. Las llamas se extinguieron rápidamente y el joven sufrió solo quemaduras leves.