El debate estuvo servido desde el momento en que Sílvia Orriols ganó las elecciones municipales de 2023 en Ripoll. La duda era si era más efectivo combatirla pactando un gobierno alternativo o si era mejor dejarla gobernar por haber sido la lista más votada. Las tres semanas que transcurrieron entre los comicios y el pleno de investidura estuvieron llenas de idas y venidas y de contradicciones entre los dirigentes de Junts, que recibían la presión del PSC y de ERC para sostener el cordón sanitario. Ese fue solo el preludio de la disyuntiva que los posconvergentes siguen sin tener resuelta a día de hoy, ante el auge que las encuestas pronostican a Aliança Catalana en el Parlament.Seguir leyendo....