Olvido Gara (México, 1963), más conocida como Alaska , puede presumir de toda una vida dedicada al mundo del espectáculo. La cantante hispanomexicana inició su carrera a finales de los 70, siendo apenas una adolescente, sin saber que acabaría convirtiéndose en todo un icono de la música nacional y una de las grandes pioneras de la movida madrileña . En esta incursión precoz en la música mucho tuvo que ver su infancia, marcada por su llegada a España siendo apenas una niña y el bullying que sufrió en la escuela a raíz de «su acento mexicano» . Este sentimiento de incomprensión por parte de la sociedad le hizo encontrar una manera de expresarse más allá de los estudios: con 14 años se unió a Kaka de Luxe como guitarrista y después le seguiría el éxito como vocalista de Alaska y los Pegamoides y Alaska y Dinarama y, más tarde, con Fangoria . Este no fue, sin embargo, el único episodio complicado que la mujer de Mario Vaquerizo afrontó en sus primeros años de vida. De ahí viene también su mala relación con la comida, que le ha llevado a hacer dietas desde que apenas tenía 12 años y a pelear constantemente por mantener una alimentación saludable. Cuando tenía 10 años, en 1973, el padre de Alaska, asturiano de nacimiento, decidió que, con el ambiente político mucho más calmado, era el momento de regresar a España , y se llevó consigo a su mujer y a su hija. «El año anterior a venirnos vino de vacaciones. Estuvo un par de meses por España y vio que no le pasaba nada. Y entonces tomó la decisión de volver», le explicó a Albert Espinosa en uno de los capitulos de 'El camino a casa'. A pesar de que arrancarla de su México natal fue una elección «muy disruptiva» para ella, Alaska recuerda que esta nueva vida y lo que sucedió posteriormente «le hizo madurar» . «Me trajeron a un país donde la educación era diferente, luego mis padres se separaron... Pero, si no hubiera pasado eso, a los 14 años yo no hubiera estado ya en un grupo de música », aseguró. De su infancia también destaca el golpe de realidad que fue adaptarse a la gastronomía española , pues a ella nunca la enseñaron a alimentarse de forma saludable en su hogar: «Yo comía solo chuminadas y porquerías, no me obligaron a comer en casa», recordó en 'A solas con', el pódcast de Vicky Martín Berrocal, sobre sus primeros años en México. Olvido Gara no se ha olvidado de lo mal que lo pasó cuando llegó al colegio y empezó a comer a diario en el comedor de la escuela. «Cuando me ponían la comida, yo lloraba porque no había probado una merluza y me moría del asco . La primera vez que me pusieron unas lentejas no me las podía comer», explicó la cantante acerca de uno de los primeros golpes de realidad de su infancia. Ahora, con el tiempo, Alaska ha aseverado que lo que tenía y tiene con la comida basura es prácticamente «una adicción» . «Soy adicta a las patatas, la pasta, a los hidratos de carbono... Todo lo que sea hidratos me hace feliz y cuanto más hidrato y más grasa, más feliz. No tengo una relación normal con ello , tengo que hacer un esfuerzo por no comer las porquerías», le contó a Vicky Martín Berrocal en este mismo pódcast. Preguntada por su decisión de mantenerse «siempre a dieta» desde que era una niña, la vocalista de Fangoria reveló que es una obligación que ella misma se impone para no caer en la tentación. «Si lo hago así, como bien. Si tengo un papel que me dice lo que tengo que comer, lo hago porque soy muy obediente . Si me dejas, yo compro una barra de pan y ya he comido», justificó en esta entrevista.