La carretera panorámica de Andalucía que atraviesa pueblos blancos, sierras y miradores para una escapada en coche

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Recorrer una parte de los pueblos blancos de Cádiz por carretera es una de las opciones turísticas más interesantes para los amantes del volante. En plena sierra de Grazalema el paisaje es espectacular al igual que tres puntos muy señalados en este recorrido como son las localidades de Arcos de la Frontera, Zahara de la Sierra y Setenil de las Bodegas. Comenzando en Arcos de la Frontera , ubicado en un tajo de roca y que cuenta con un casco antiguo, con calles estrechas y empinadas, declarado conjunto histórico-artístico. Hay que contemplar las vistas desde el mirador de la plaza del Cabildo, la Basílica de Santa María de la Asunción, el callejón de las monjas, la iglesia de San Pedro, el palacio del Mayorazgo y el Castillo Ducal antes de emprender la ruta por carretera. Y si cuadran las horas no olvide probar los platos típicos como el el ' abajao' , una sopa espesa de pan y espárragos trigueros de origen andalusí o la 'alboronía' (un pisto de verduras), Una vez entrado en el trayecto se podrá disfrutar de un paisaje, que impresiona: el embalse de Zahara- El Gastor , con aguas de un tono azul turquesa que contrastan con el rojo calizo de las montañas. En Zahara de la Sierra, espera al visitante un mosaico de casas blancas sobre la falda de la sierra del Jaral y un precioso entramado de callejuelas empedradas que conservan su trazado nazarí. Este también ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. Lo mejor al pasar por esta localidad es dejar el coche en el mirador situado en la entrada y desde el que se podrá disfrutar de una panorámica del pueblo blanco coronado por un castillo. La plaza de Lepanto, calle Ronda, Torre del reloj o la plaza del Rey son otros lugares a visitar. Si quiere hacer una parada más larga en ruta se puede ir a la playa artificial y a la Garganta Verde, Para reponer fuerzas pruebe las gachas o guisos de espárragos . La arquitectura única de casas bajo la roca es lo más característico de Setenil de las Bodegas. Las viviendas aquí están excavadas y techadas por grandes salientes de piedra que han sido formados por el río Guadalporcún. A 640 metros de altura está en la lista de los pueblos más bonitos de España desde 2019. Su vista desde la carretera sorprende a cualquier visitante. Una vez en el pueblo llama la atención la singularidad de sus calles cuevas , paralelas al río, Cuevas del Sol y su hermana las Cuevas de la Sombra, Jabonería y Cabrerizas En cuanto a los tonos, el blanco de sus fachadas y el ocre de la piedra son sus principales señas de identidad. Contemplar sus casas es una lección de geología, al aire libre, y donde no hay intervención humana sino sólo naturaleza. Y además de pasear, en alguno de sus bares puede deleitar el paladar con sopa cortijera o migas de pan. Aquí finalizaría la pequeña ruta de pueblos blancos, cada uno diferente, pero con el denominador común de su encanto.