Daredevil: Día gélido en el infierno

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Edición original: Daredevil: Cold Day in Hell #1-3 (Marvel Comics, 2025)Edición nacional/España: Daredevil: Día gélido en el infierno (Panini Cómics, 2022)Guion: Charles SouleDibujo: Steve McNivenColor: Steve McNiven y Dean WhiteTraductor: Gonzalo QuesadaRotulación: Norma QuadratRealización: Forja DigitalFormato: Rústica. 128 páginas. 12€Se reúnen de nuevo Charles Soule y Steve McNiven, los autores de la obra La muerte de Lobezno (2014-2015), quienes por separado han participado en obras tan importantes como Daredevil o Hulka además de una interesante andadura en Darth Vader (Charles Soule), o Civil War (Steve McNiven). Y lo hacen para crear uno de los proyectos más interesantes que ha protagonizado recientemente el diablo guardián: Daredevil: Día gélido en el infierno, una historia ambientada en uno de esos futuros distópicos que tanto emocionan al lector y que, por regla general, resultan tan agradecidos para los autores involucrados al contar con una mayor libertad creativa.Día gélido en el infierno es una miniserie de tres números publicada en Estados Unidos en 2025. Se nota que Marvel le dio un mimo especial a este proyecto desde el momento en que, al final de cada una de las entregas, incluía varias páginas a modo de extras con explicaciones tanto del guionista como del dibujante, bocetos, partes del guion, etc. Extras que en la edición de Panini, que recopila la miniserie en un único volumen, se han incluido al final de cada una de las entregas, en vez de todos juntos al final del volumen, como suele ser práctica habitual con este tipo de contenidos, para respetar la coherencia con la edición americana.La historia es sencilla, pero funciona como un cañón. Tenemos a un Daredevil más adulto —no me atrevería a catalogarlo de anciano— y sin sus habituales poderes. La sociedad parece haberse ido al traste, apenas hay héroes y se insinúa que algo ha sucedido con ellos. El arranque no puede ser más potente, con un Matt Murdock abatido en el cementerio, dirigiéndose a una tumba. Por la forma de hablarle, es alguien conocido y cercano, y su identidad va a resultar bastante sorprendente. En ese homenaje nada velado a Batman: Dark Knight, vemos también cómo la sociedad se ha transformado —¿adaptado?— a un entorno en el que las condiciones para sobrevivir no son las más adecuadas. #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item1 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/08/DDCDHELL2025001_Preview-page-002-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item2 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/08/DDCDHELL2025001_Preview-page-003-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item3 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/08/DDCDHELL2025001_Preview-page-004-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item4 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/08/DDCDHELL2025001_Preview-page-005-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } 1 de 4 A partir de todos estos ingredientes, Charles Soule construye una emocionante historia en la que veremos pasar a viejos conocidos como Foggy Nelson, Elektra o Capitán América. A esto habría que añadir la presencia de Frank Castle, capital en la historia, y todo ello para hacer frente a un enemigo que no sorprende, por su historia con Matt pero que resulta de los más estimulante.La trama fluye de forma orgánica y conduce al lector casi con los ojos cerrados, llevándolo tras cada nueva secuencia a la siguiente parada argumental. Los cliffhangers dispersados a lo largo de las diferentes entregas funcionan a la perfección, a lo que habría que sumar una importante carga emotiva en varios momentos que cumplen su cometido: tocar la fibra sensible del lector. Si en el pasado Charles Soule ya evidenció que se trataba de un guionista a tener muy en cuenta, con este proyecto se reafirma como uno de los autores en los que Marvel Comics se puede apoyar si quiere construir aventuras sólidas e impactantes.No todo el mérito es de Soule, y es que, como se explica en los extras, la idea original parte de ambos: guionista y dibujante. Steve McNiven tenía una sinopsis de años atrás que, hasta ahora, y por temas de agenda, no habían podido cuadrar para ejecutarla. El trabajo de McNiven es digno de elogio. Sigue su particular evolución, de la que ya hizo gala en la miniserie La muerte de Lobezno, y en este trabajo evidencia una clara influencia del mejor Frank Miller. Esa splash page de Elektra perfectamente podría haber formado parte de Elektra: Lives Again, y el dibujante no se esconde. Cuando el homenaje llega a estos niveles de excelencia, siempre es bienvenido.Como principal pega, podemos indicar que algunos conceptos introducidos quedan un tanto difusos. ¿Falta de espacio o dejarlo a la interpretación del lector? El caso es que algo más de desarrollo de determinadas ideas habría sido de agradecer. Con todo, estamos ante una obra más que notable.Panini Cómics optó por recopilar la miniserie en un volumen en rústica, como indicaba anteriormente, incluyendo los extras al final de cada capítulo y añadiendo al final varias portadas alternativas, además del habitual spot on, en este caso firmado por Bruno Orive.Lo mejor• Las aventuras ambientadas en futuros distópicos siempre molan.• El espectacular trabajo de Steve McNiven• Es de agradecer que le diesen la importancia a la grapa y creasen extras para cada entrega.Lo peor• Algunas ideas lanzadas por Charles Soule no terminan de desarrollarse o quedan algo difusas.