Freddy Genatios, director general de Pago ASAP, fintech de Venezuela. Foto: Cortesía.Según la Cámara Colombo Venezolana, el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela llegó a US$1.170 millones en 2025 y más de 1.100 empresas colombianas retomaron sus exportaciones al mercado venezolano tras la reapertura de la frontera. El giro del dinero, sin embargo, sigue por fuera de la banca formal en buena parte de esas operaciones.Pago ASAP anunció su llegada a Colombia con una plataforma para que bancos, fintechs, billeteras digitales, remesadoras y empresas envíen y reciban dinero hacia y desde Venezuela, mediante integración por API o por operación directa. La compañía opera con más de 1.200 comercios en Chile, Colombia, Perú, México y Estados Unidos, procesó más de US$30 millones en transacciones hacia Venezuela y más de US$128 millones desde ese país en el primer semestre de 2026, y proyecta US$500 millones al cierre del año.Destacado: Inside Venezuela, el potencial que despierta.Freddy Genatios, director general de la compañía, venezolano, lleva cerca de 10 años trabajando en el sector y vivió cuatro años en Bogotá, donde trabajó en dos Fintech de pagos transfronterizos. Valora Analitik habló con él sobre cómo se pagan hoy las facturas del comercio binacional, cuánto cuestan esas operaciones y cómo la compañía maneja el cumplimiento frente a las sanciones de Estados Unidos.¿Cómo funciona hoy la infraestructura financiera en Venezuela?Esa es la parte más complicada de explicarle a inversionistas y a personas que están fuera de Venezuela y quieren entrar al país: el intercambio de dólares a bolívares y de bolívares a dólares es muy complicado, porque el Banco Central de Venezuela estuvo sancionado durante mucho tiempo por la administración de Estados Unidos y eso limita su capacidad de manejar dólares.En la práctica significa que hay mucha fricción para invertir en el país y mucha fricción para sacar las ganancias que tengas. Lo más complejo de Venezuela es cómo hago yo para meter mi dinero, y después, si me fue bien con la inversión, cómo hago para sacarlo. Eso hace que muchos inversionistas se lo piensen dos veces antes de entrar, porque no es un problema fácil de resolver.Venezuela atrae una inversión de US$100 millones de fondos globales. Imagen de referencia generada con IA.¿Cómo se están pagando hoy las operaciones comerciales entre empresas colombianas y venezolanas?Nosotros lo llamamos los caminos verdes. Son formas muy costosas, tanto para las compañías en Venezuela como para las de Colombia. En un mercado muy poco líquido, casi peer to peer, buscan a otras entidades y les dicen: yo tengo bolívares, tú tienes dólares o cripto, te los compro. Después esos dólares o cripto se envían a una compañía fuera y desde esa compañía se envían a la contraparte en Colombia. Ahí terminan pagando montos muy altos, por lo general por encima del 4 %.También se puede hacer a través de la banca tradicional en Venezuela, pero es costoso y no siempre hay liquidez. Hay veces que el banco te dice que no tiene los dólares para hacer esa operación y, por ende, tienes que salir a buscar esos caminos verdes, que son redes de empresarios que se ayudan entre sí o redes informales de cambio, muy grandes hoy en día en Venezuela.¿Qué papel juega el efectivo en ese tipo de operaciones?Venezuela es muy diferente a Colombia en ese sentido, porque casi no se utiliza el efectivo. El 96 % de las transacciones financieras que se hacen en Venezuela son electrónicas. Esto tiene que ver con una crisis que hubo en 2018, cuando nos quedamos sin efectivo.Es extraño, porque por un lado no hay buenas soluciones a nivel financiero para enviar el dinero de un punto a otro y, por otro lado, es supermoderno: todo es electrónico, se utilizan mucho las criptomonedas y las transferencias electrónicas.¿Qué es Pago ASAP?Es la solución para conectarte con Venezuela y que también conecta a Venezuela con el mundo. Lo que hemos venido haciendo es crear soluciones para empresas que quieren invertir en Venezuela o necesitan hacer pagos allá y que lo puedan hacer de forma automatizada, regulada y electrónica. Y para compañías en Venezuela que necesitan hacer pagos al exterior, ofrecemos la misma solución. Nos hemos vuelto una especie de cámara de compensación entre Venezuela y el mundo.Un ejemplo de lo que estamos haciendo ahora son soluciones para exportadores colombianos, que se especializan en confitería y en plásticos. Ellos exportan su producto a Venezuela, pero al momento de cobrar la factura es complicado, porque el distribuidor en Venezuela dice: yo sí tengo con qué pagarlo, pero lo tengo en bolívares, ¿ustedes me reciben estos bolívares? Y el exportador responde que en Colombia esos bolívares no le sirven. Ahí tienes que pasar por los caminos verdes y pagar 4 %. Lo que hacemos nosotros es unir esos dos puntos de la compensación de forma regulada.Ecosistema emprendedor en Venezuela. Imagen creada en Gemini.¿Esa solución es únicamente para empresas o también para personas naturales?Bre-B es el sistema de pagos inmediatos e interoperables del Banco de la República, en el que cada usuario registra una llave para recibir dinero. Pago Móvil es su equivalente en Venezuela.Tenemos dos soluciones. Una es la corporativa, para empresas, con montos más elevados y menos frecuentes. Y la semana pasada anunciamos un producto nuevo, que internamente llamamos Bre-B Móvil: es la unión entre Bre-B y Pago Móvil. Es una infraestructura que hace que una persona en Colombia pueda crear una llave Bre-B asociada a una cuenta en Venezuela y, enviando por Bre-B a esa llave, el pago se recibe instantáneamente en Venezuela.Actualmente está funcionando con un solo cliente, que se llama Remezuela, y opera a través de WhatsApp. Poco a poco esperamos crecerlo y que otras billeteras o pasarelas de pagos en Colombia lo integren, de tal forma que Bre-B y Pago Móvil empiecen a estar unidos de forma instantánea. También lo vamos a hacer del otro lado: que personas en Venezuela puedan enviar un Pago Móvil que llegue a una llave Bre-B en Colombia.Freddy Genatios, director general de Pago ASAP. Foto: Cortesía. ¿Cuál es la comisión de Pago ASAP?Aquí es importante reforzar que, si bien trabajamos mucho con remesadoras, no somos una remesadora. De hecho, las remesadoras son nuestros clientes. En ese sentido, siempre buscamos tener tasas muy competitivas para que ellas le puedan ofrecer una tasa muy buena a sus clientes finales.Depende mucho del flujo que estemos operando —de Colombia a Venezuela, de Estados Unidos a Venezuela—, pero todas nuestras condiciones las medimos en puntos básicos. Estamos por debajo del 1 % para agregadores y remesadoras que se integren con nosotros.¿Cómo se liquida un pago desde que el que paga envía el dinero hasta que el proveedor lo recibe?En el flujo de Bre-B Móvil estamos promediando menos de 15 segundos por transacción. Los pagos corporativos son el mismo día: se inicia la transacción en la mañana y al mediodía o en la tarde ya están los fondos en la cuenta del receptor.Estamos trabajando para que ese flujo también sea casi inmediato, pero por los montos y por temas de cumplimiento necesariamente hay ciertos controles que no le permiten ser tan instantáneo como una remesa.¿Cómo manejan el cumplimiento y la trazabilidad, con las sanciones todavía vigentes sobre Venezuela?Pago ASAP es una empresa licenciada en Canadá: somos una “money service business” (una figura regulatoria canadiense para empresas de servicios monetarios) y también tenemos licencia de PSP, procesadora de pagos, en Canadá.Nos atenemos a toda la regulación canadiense en cuanto a sanciones y en cuanto al screening que hay que hacerles a los individuos y las compañías que hacen transacciones con Venezuela. Y en Venezuela trabajamos con un sponsor bank, un banco local que respalda la operación, que también tiene licencia local. De esa forma tenemos regulación y cumplimiento local en Venezuela, y regulación y cumplimiento internacional con nuestra licencia canadiense. Es un gran trabajo, pero nos ha dado muy buenas alianzas y nos permite ofrecerles confianza a nuestras contrapartes de que su flujo es regulado en ambos niveles.¿Qué les exige un banco en otro país para recibir dinero por vía de Pago ASAP?Nosotros tenemos que hacer compliance en dos niveles. Uno es el nivel tradicional financiero, donde lo que más entra es la OFAC: tienes que poder probar que el flujo no tiene nada que ver con ninguna entidad sancionada. Por eso, algo de lo que nos cuidamos mucho es que no trabajamos con entidades públicas en Venezuela.Lo segundo es que en Pago ASAP también trabajamos mucho con stablecoins y con criptomonedas. Entonces tenemos que hacer un segundo filtro, que se llama know your transaction, que es entender de dónde provienen los fondos. Para darle tranquilidad a un banco de Estados Unidos que trabaja con nosotros, le decimos: entendemos que esta entidad que está haciendo la transacción no tiene nada que ver con OFAC, no está sancionada, y aquí están las pruebas.También entendemos la actividad comercial, porque eso es otra cosa que hay que decir de Venezuela. Es muy complicado por el tema de sanciones y de cumplimiento internacional, pero también hay mucha actividad comercial real. Somos más de 20 millones de venezolanos que vivimos en el país, que compramos carros, que tenemos industria, que tenemos un sector agrícola importante. Nos enfocamos mucho en poder demostrar que nuestro cliente hace cualquiera de esas actividades.¿Qué les dice a los empresarios que ven demasiada incertidumbre para invertir en Venezuela?Yo invitaría a muchos de los que están considerando invertir en Venezuela a que vayan. Hoy en día vivimos en un mundo muy virtual, pero al momento de hacer una inversión da mucha más seguridad conocer a las contrapartes.Esa es una cosa que nosotros también ayudamos a hacer: si un inversionista extranjero quiere entrar a Venezuela, que conozca nuestro banco, que conozca las actividades que estamos haciendo. Si bien es intangible, ayuda mucho a que el inversionista vea que no es tan diferente a como se hacen las cosas acá en Colombia; lo que pasaba es que, como lo desconocía, no le generaba tanta confianza.Los flujos migratorios entre Colombia y Venezuela se mantienen estables pese al convulso contexto político. Imagen: Gemini.¿Qué diferencia a Pago ASAP de otras plataformas que ya existen?Lo principal es que vemos el tema regulatorio como algo muy importante, porque es lo que nos va a dar permanencia en el tiempo. En todo producto que hacemos y todo flujo que sacamos, lo primero es que sea totalmente regulado, para que sea sostenible en el tiempo.Lo segundo es nuestra forma de agregarle valor a cada parte de un flujo comercial de manera individual. Si queremos ayudar en transferencias entre Colombia y Venezuela, buscamos ofrecer un producto que funcione para las compañías colombianas y un producto que funcione para las compañías venezolanas. La unión de esos dos productos es lo que crea un riel con poca fricción entre los dos países y nos da tasas competitivas y soluciones reales para ambos. No nos enfocamos solo en Colombia o solo en Venezuela.¿Cuál es la apuesta de Pago ASAP en Colombia para 2027?Son dos frentes. El primero es a nivel corporativo, de importación y exportación, y cómo podemos ayudar a las empresas en esos flujos. El segundo son las remesas: cómo podemos ayudar a que se comuniquen mejor a nivel financiero los venezolanos en Colombia y los colombianos en Venezuela.Si bien el flujo de Colombia a Venezuela es muy grande a nivel de remesas, la verdad es que en Venezuela también se utilizan muchos pesos en todo el occidente del país. Entonces es ver cómo podemos generar una buena interoperabilidad entre los dos sistemas financieros, de la mano de Bre-B y Pago Móvil.