Emilio Aragón es una de las caras más conocidas de la televisión española. El responsable de la mítica serie Médico de Familia mantiene un vínculo muy especial con un pueblo sevillano declarado Monumento Histórico-Artístico. Hablamos de Carmona , un lugar donde la parada es obligatoria. El actor, músico, productor y cofundador de Globomedia nació en La Habana en 1959, aunque sus raíces familiares se encuentran en Carmona. Allí nació el famosísimo payaso de la televisión española Emilio Aragón Bermúdez, 'Miliki', uno de los integrantes de Los Payasos de la Tele junto a Gaby y Fofó. También nació en esta localidad su abuela, Rocío Bermúdez, que siguió el linaje de una familia vinculada al circo. Era bailarina y acróbata a caballo, dentro de una generación de artistas. Carmona siempre recuerda la figura de Miliki, no solo por las risas que regaló a los espectadores en sus hogares, sino también porque fue nombrado Hijo Predilecto de la localidad y recibió la Medalla de Plata . Su relación con Carmona llegó hasta tal punto que, cuando era pequeño, compuso de oído una melodía dedicada al municipio, una pieza que permaneció durante décadas sin partitura. Emilio Aragón recordó esta historia durante un acto de homenaje celebrado en Carmona y confesó que estaba reconstruyendo la melodía también de oído , recuperando así una canción que permaneció sin partitura durante décadas. Esta ciudad milenaria tiene más de 5.000 años de historia . Según diversos estudios, sus primeros asentamientos datan de la Prehistoria, aunque adquirió importancia durante el Neolítico y el Calcolítico. Pero, sin duda, fue en la época romana cuando Carmona vivió su mayor auge, hasta el punto de llegar a acuñar su propia moneda . El emperador Julio César quedó impresionado con la ciudad y la mencionó en De Bello Civili al referirse a sus fortificaciones. Como ocurrió en buena parte de la península ibérica, los visigodos y musulmanes también dejaron una importante huella en esta zona. Sin embargo, fue durante la época musulmana cuando Carmona alcanzó mayor relevancia, llegando a convertirse en una pequeña taifa antes de incorporarse a la Corona castellana tras la conquista de Fernando III. Uno de los grandes motivos para viajar hasta Carmona se encuentra a las afueras del casco urbano. La Necrópolis Romana salió a la luz casi por casualidad entre 1868 y 1869, durante unas obras para abrir un camino. En esta zona se descubrieron más de 250 tumbas romanas , fechadas entre los siglos I y II d. C., entre las que destacan las de Servilia, el Elefante y Attis. El conjunto es uno de los mejor conservados de la Península Ibérica. Por ello, el yacimiento fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931 y posteriormente Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica. El recinto ocupa alrededor de ocho hectáreas y cuenta, además, con un anfiteatro parcialmente excavado en la roca. Pero esto no acaba aquí. Una de las grandes joyas que guarda Carmona es el vino. Muchas ciudades presumen de sus caldos y compiten por conseguir la mejor cosecha. Sin embargo, hay algo que pocas pueden decir: tener el vino líquido más antiguo del mundo . En estos yacimientos se encontró vino en estado líquido, conservado durante más de 2.000 años y considerado el más antiguo documentado hasta la fecha. En esta histórica ciudad encontramos dos de sus símbolos más importantes. En pleno casco antiguo se encuentra la Puerta de Sevilla , de origen cartaginés, aunque con huellas de las épocas romana, musulmana y cristiana. También destaca la Puerta de Córdoba , que todavía conserva sus tres arcos. El resultado es uno de los conjuntos defensivos más singulares de Andalucía, integrado en el recinto amurallado y vinculado al Alcázar. El centro histórico de Carmona es un paseo por el tiempo. Cada calle cuenta una historia y entre sus puntos más reconocibles se encuentran el Alcázar del Rey Don Pedro, la Iglesia Prioral de Santa María de la Asunción, construida sobre la antigua mezquita mayor, y el Convento de Santa Clara, que conserva una torre mirador. La Plaza de San Fernando , rodeada de edificios históricos, es otro de los lugares destacados, junto a los palacios y casas señoriales repartidos por el casco antiguo. Carmona no olvida, y menos a quienes han contribuido a descubrir y recordar su pasado, como el arqueólogo Jorge Bonsor , pionero de la arqueología en la zona y uno de los primeros investigadores que excavaron de forma sistemática la necrópolis. Su legado perdura en una de las calles más importantes de la ciudad, que lleva su nombre. Con todo ello, Carmona no solo está vinculada a uno de los rostros más reconocibles de la televisión española , Emilio Aragón, sino que también ofrece un recorrido histórico que atraviesa la época romana, Al-Ándalus y llega hasta la Andalucía actual. Carmona se encuentra a media hora de Sevilla por la A-4 , por lo que es perfecta para una escapada de un día. Uno de los momentos más importantes de la ciudad es su Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional , aunque las fiestas de la Virgen de Gracia , patrona de la localidad, y las celebraciones de las Mayas y el Corpus Christi ofrecen una cara más recogida y local. Y después de tanto paseo, toca comer. La alboronía, las espinacas con garbanzos y la perdiz cortijera son algunos de sus platos más típicos. Para terminar, la torta inglesa o los bollos de aceite ponen el toque dulce.