Hay una gran inquietud entre la población, sobre todo porque es la segunda gran epidemia de ébola en nuestra región, Alto Uélé, tras la de 2012-2013. Asistimos, además, a casos de desinformación e incluso a la negación de la enfermedad. Una buena parte de la juventud considera que la enfermedad existe, pero que beneficia a los agentes encargados de la respuesta sanitaria y a los occidentales para dar salida a sus excedentes de medicamentos. Seguir leyendo