Un notable Espanyol se quedó a las puertas de amargar el estreno del Madrid en la Liga (1-2). Tuvo muy cerca el empate el cuadro perico, pero un tanto de Carlos Espí en el último suspiro dejó sin premio a los blanquiazules. Fue una pena. El bloque de Manolo González compitió bien y peleó hasta el final ante un rival en el que José Mourinho tuvo que recurrir a todas sus armas para llevarse la victoria. Seguir leyendo....