El cielo de España volverá a ofrecer un espectáculo astronómico apenas dos semanas después del histórico eclipse solar del pasado 12 de agosto. Durante la noche de este jueves 27 al viernes 28 de agosto tendrá lugar un eclipse lunar parcial visible desde todo el país, incluidas Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Según el Instituto Geográfico Nacional, el eclipse tendrá una magnitud de 0,93 y será especialmente profundo. Esto significa que aproximadamente el 93 % del diámetro de la Luna quedará dentro de la sombra terrestre, lo que equivale a alrededor del 96 % de su superficie visible. Aunque no llegará a ser un eclipse total, buena parte del satélite podría adquirir tonalidades rojizas o cobrizas. El eclipse lunar comenzará durante la madrugada del viernes 28 de agosto. Su primera fase, conocida como penumbral, arrancará aproximadamente a las 03.23 horas en la España peninsular y Baleares, aunque en ese momento los cambios sobre la superficie lunar serán difíciles de apreciar a simple vista. La fase parcial, cuando la sombra de la Tierra comenzará a cubrir claramente la Luna, empezará alrededor de las 04.34 horas. El momento de máxima intensidad llegará a las 06.12 horas, mientras que la fase parcial terminará aproximadamente a las 07.52 horas. En Canarias, todos estos horarios se adelantan una hora: la parcialidad comenzará hacia las 03.34, alcanzará su máximo a las 05.12 y terminará a las 06.52. Aunque el eclipse empieza simultáneamente en toda España, la duración de su observación variará entre municipios porque la Luna se pondrá antes en algunos lugares. En las ciudades del centro y del este peninsular y en Baleares, el satélite desaparecerá tras el horizonte antes de que concluya la fase parcial. En cambio, desde buena parte del oeste, Andalucía occidental, Canarias y Ceuta podrá contemplarse hasta el final. En Barcelona y Palma, por ejemplo, la Luna se ocultará aproximadamente a las 07.21 horas, alrededor de media hora antes de que finalice la fase parcial. En Madrid permanecerá visible hasta las 07.46, mientras que en Valencia y Zaragoza desaparecerá sobre las 07.33. Por el contrario, ciudades como Sevilla, Málaga, Córdoba, A Coruña, Vigo o Badajoz podrán observar el final de la parcialidad, siempre que el horizonte esté despejado. La fase parcial del eclipse lunar tendrá una duración aproximada de tres horas y 18 minutos. Sin embargo, si se incluyen las fases penumbrales, el fenómeno completo se prolongará durante alrededor de cinco horas y 38 minutos, desde las 03.23 hasta las 09.01 horas en la Península y Baleares. Eso sí, su final completo no podrá observarse desde España, ya que la Luna se habrá puesto antes. Por esta razón, el horario verdaderamente relevante para seguir el eclipse a simple vista se sitúa entre las 04.34 y las 07.52 horas, con especial atención a las 06.12, cuando se alcanzará el momento de máxima oscuridad. Por el momento, no consta una retransmisión específica confirmada en abierto por una cadena de televisión española. Sin embargo, el eclipse lunar parcial podrá seguirse gratis por internet y también en una televisión inteligente a través de YouTube o del navegador. La plataforma especializada Time and Date retransmitirá el eclipse en directo a partir de las 04.00 horas de la madrugada del viernes, hora peninsular. Otra opción será la emisión del Virtual Telescope Project, que comenzará a las 03.30 horas y ofrecerá imágenes del fenómeno desde Italia. También podrá seguirse mediante la retransmisión del Observatorio Griffith de Los Ángeles, programada aproximadamente entre las 04.25 y las 09.05 horas en España. Esta señal permitirá contemplar incluso las últimas fases del eclipse cuando la Luna ya se haya ocultado en la Península. Para quienes prefieran observarlo directamente, los expertos recomiendan buscar un lugar con vistas despejadas hacia el oeste o el suroeste, lejos de edificios, montañas y contaminación lumínica. A diferencia de lo que ocurre con los eclipses solares, este fenómeno puede contemplarse sin protección ocular, aunque unos prismáticos o un telescopio ayudarán a distinguir mejor sus tonalidades y el avance de la sombra terrestre.