Un cine en el salón por menos que una tele de 55 pulgadas: estos tres proyectores ya lo hacen

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Un proyector decente costaba hace no tanto lo mismo que una tele grande , y por eso casi nadie se lo planteaba para el salón: pagabas más para ver peor. Ese tramo se ha partido en tres. Xiaomi, Magcubic y WIMIUS ocupan hoy escalones de precio que no se parecen entre sí, y ninguno de los tres pide más instalación que un enchufe libre. La pared es la misma en los tres casos. Lo que cambia es cuánto estás dispuesto a poner encima de la mesa. Los tres son proyectores de tiro estándar: a una distancia de entre dos y tres metros de la pared dan una imagen de alrededor de 100 pulgadas , bastante más de lo que ocupa cualquier tele que entre por la puerta de casa. También comparten el trabajo sucio. Enfoque y corrección de trapecio automáticos , altavoz propio y Bluetooth, así que se cuelgan del enchufe y funcionan sin ordenador ni barra de sonido de por medio. Y comparten lo que piden a cambio: ninguno lleva batería, los tres van a la red y los tres se ven mejor con la persiana bajada . A partir de ahí empiezan las diferencias, y son las dos de siempre: qué resolución proyecta de verdad cada uno y qué sistema lleva dentro. Xiaomi ocupa el escalón alto del trío y lo ocupa por lo que trae montado. Proyecta 1080p nativos, con 400 lúmenes ANSI, y lleva Google TV integrado, así que las aplicaciones están dentro del aparato y no colgando de un dongle en el HDMI. El detalle que se nota al segundo día de uso es el arranque: enciendes, el proyector cuadra la imagen solo contra la pared y empieza la película . Nadie subido a una silla ajustando la rueda de enfoque. El sonido es el otro punto donde saca distancia. El altavoz con Dolby Audio aguanta una serie sin barra externa , algo que en proyectores de menor precio se resuelve mal casi siempre. Lo tienes por 212,04€ en AliExpress. El Magcubic juega en otra división y por eso conviene decir exactamente qué proyecta: 1280x720 nativos . Acepta señal 1080p y la escala, pero lo que sale en la pared es 720p, y a 100 pulgadas eso se ve. A cambio, dentro lleva Android 14 sobre un Allwinner H726, con Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.4. En la práctica se comporta como una smart TV pequeña : entras en las aplicaciones, emparejas unos auriculares y listo, sin cacharros intermedios. Pesa poco y se lleva al patio o a la habitación de los niños sin ceremonia . Su límite es el altavoz, que se queda corto en cuartos grandes, y el cable de alimentación, más corto de lo que a uno le gustaría. Lo tienes por 35,68€ en AliExpress. En el escalón intermedio aparece el WIMIUS P62 Pro, y es el que mejor resuelve la instalación. Proyecta 1080p nativo, acepta señales de mayor resolución aunque las reescale a ese panel, y trae corrección trapezoidal en seis ejes para cuadrar la imagen aunque el aparato quede descentrado . El mando trae accesos directos a las aplicaciones de vídeo , así que no hay que ir a buscarlas por el menú cada vez que se enciende. Y la salida HDMI con ARC permite enchufarle una barra de sonido más adelante, algo que en esta franja no todos ofrecen. Con luz de tarde y la persiana a media altura mantiene el tipo . Con el sol de frente pierde impacto, como cualquier proyector de este tamaño, y su terreno natural sigue siendo la película de noche. Se queda en 191,39€ en AliExpress . Puestos a quedarse con uno, el Magcubic es el que explica por qué esto es noticia hoy: baja la entrada a la proyección hasta un terreno donde antes no había nada que mereciera la pena mirar. Si se agota, el escalón siguiente es el WIMIUS , que por bastante menos que el Xiaomi ya pone 1080p nativos en la pared. Y el L1 Pro se justifica solo si quieres Google TV dentro y un altavoz que no te obligue a comprar otra cosa después. La proyección de entrada llevaba años estancada en aparatos que solo funcionaban a oscuras y con un móvil enchufado al HDMI. Este verano ha dejado de ser así, y por eso toca mirarla ahora. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.