Butch Wilmore y Suni Williams llegaron a la Estación Espacial Internacional para una misión que debía durar poco más de una semana. Terminaron permaneciendo 286 días en órbita, un periodo suficiente para provocar pérdida de masa ósea y muscular, alteraciones cardiovasculares, cambios en la visión y una compleja readaptación a la gravedad terrestre.