Dos Santos y Russell rompen el reloj en Zúrich

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Hay carreras que se ganan y carreras que se recuerdan. Los 45.94 del noruego Karsten Warholm en los Juegos Olímpicos de Tokio parecían un cromo inamovible en el libro de récords. Pero los récords siempre caen. El brasileño Alison dos Santos ha volado en Zúrich desde el pistoletazo y ha logrado un tiempo de esos que, cuando termina la carrera, obligan a mirar dos veces el cronómetro, por si acaso los números se han equivocado. En el mítico estadio Letzigrund de Zúrich, Dos Santos no ha dejado lugar para la duda. El brasileño voló sobre los 400 metros vallas desde el primer apoyo, adelantó a Warholm antes de los 200 metros, pasó la quinta valla en unos espectaculares 19.87 y fue incrementando la ventaja hasta el final. El brasileño detuvo el reloj en 45.80, uno de esos cronos impensables, que ya pertenece a la historia del atletismo: un nuevo récord mundial, inesperado. El dato tiene algo de insolencia. Hasta ahora, bajar de 46 segundos en esta prueba parecía territorio reservado a los elegidos, a esa pequeña aristocracia de atletas capaces de correr contra el tiempo y contra la geometría de diez vallas. Dos Santos decidió que 45 segundos largos también podían ser suyos. Y lo ha hecho precisamente en Zúrich, uno de esos lugares donde el atletismo parece tener memoria. El Weltklasse ha sido escenario de 25 récords mundiales a lo largo de su historia y vuelve a añadir una página de oro a su leyenda. Detrás del brasileño llegó el hombre que mejor conoce la frontera que acaba de derribar: Karsten Warholm, segundo con 46.69. El noruego tuvo que contemplar desde la pista cómo su gran rival encontraba una velocidad que nadie había alcanzado antes. La rivalidad entre ambos llevaba meses creciendo. Dos Santos había derrotado repetidamente a Warholm esta temporada, en una de esas rivalidades que devuelven al atletismo el sabor antiguo de los grandes duelos. Antes de Zúrich, el brasileño ya había ganado al noruego en Xiamen, Oslo y Silesia, donde había establecido además la mejor marca mundial del año con 46.43. Dos Santos había demostrado que podía correr muy cerca de los límites. Fue campeón del mundo en 2022 con 46.29 y bronce olímpico en París, además de subcampeón mundial en Tokio. Ahora ha movido el límite más allá, aunque en el atletismo esas centésimas sean, en realidad, un abismo. El brasileño llegó a la última recta con una gran diferencia y completó la carrera con la frialdad que tienen los grandes récords: primero parece un número; después se comprende que es una frontera. Zúrich, una vez más, ha sido testigo de lujo en una de sus noches mágicas de agosto. Alison dos Santos, que durante años corrió detrás de Warholm y de la historia, acaba de conseguir algo bastante más difícil: hacer que la historia empiece a correr detrás de él. La locura se apoderó de la noche suiza, con una impresionante luna llena sobre los atletas. Poco después del récord de Dos Santos, las atletas de los 100 metros vallas se preparaban sobre el tartán zuriqués. En ella, la estadounidense Masai Russell logró un récord que ya merecía desde que lograra el oro en los Juegos Olímpicos de París. Russell, nacida en Washington hace 26 años, realizó una carrera perfecta, dominó a sus rivales con autoridad y paró el trono en 12.09, tres centésimas menos que la marca anterior que poseía la nigeriana Amusan, segunda en meta con 12.23. La estadounidense recortó cinco centésimas a su mejor prestación, que databa del pasado año. La noche se cerró con el espectacular duelo en pértiga entre Mondo Duplantis , ganador finalmente con 6,25 metros y el griego Karalis (que saltó 6,20 y se colocó como el segundo mejor de todos los tiempos). Ambos estuvieron muy cerca de batir el récord mundial con 6,32. Duplantis estuvo a punto de conseguirlo en el tercer intento y Karalis en el segundo. Lo lograrán este año. La suiza Audrey Werro tuvo otra de sus actuaciones antológicas, esta vez ante sus paisanos. La campeona europea buscaba el récord mundial de Jarmila Kratochvilova y se quedó a menos de medio segundo. Cruzó la meta en 1:53.70 y derrotó en un precioso duelo a Femke Bol, que batió de nuevo el récord de los Países Bajos con 1:54.71. Una noche histórica en una temporada que se va acercando a su fin. Las citas de Bruselas y Budapest, en septiembre, cerrarán un año inolvidable para el atletismo. De entre la participación española conviene destacar los terceros puestos de Jael Bestué (22.74 en 200 metros) y Marta García (4:03.86 en 1.500 metros). Quique Llopis hizo una buena carrera de vallas y se clasificó cuarto con 13.39 en una prueba que contó con viento en contra.