Los ordenadores cuánticos tienen un problema que no se arregla apuntando mejor: el láser puede actuar 230 nanómetros a un lado. Un solo ion ha revelado que enfocar más el haz no elimina el desvío

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Un ion de calcio atrapado permitió cartografiar una deformación invisible de la luz. El hallazgo puede explicar futuros errores de control, pero también ofrece una nueva forma de conectar cúbits.