Patriotismo a todo gas: Trump convierte el centro de Washington en un circuito de la Indycar

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Pocas cosas más puramente americanas que el coche, el rugido del motor, el olor de la gasolina. El automóvil es un elemento esencial en la idiosincrasia de EE.UU. y este fin de semana en Washington será el protagonista del colofón a la celebración del 250º aniversario de la fundación del país: una carrera de Indycar , la competición automovilística más popular de EE.UU. Es un invento de Donald Trump , que ha buscado contagiarse de la popularidad del deporte como ningún otro presidente de EE.UU. Nada más llegar a la Casa Blanca a comienzos del año pasado, viajó a la Super Bowl, la final del fútbol americano, la gran cita anual en EE.UU. Desde entonces, ha estado en la final del US Open de tenis en Nueva York, en partidos de fútbol americano universitario o en las finales de la NBA, entre otros. Y se coló, por supuesto, en la foto de la España campeona del Mundial , con la atención del planeta puesta en el césped del estadio de Nueva York/Nueva Jersey. Pero también ha creado eventos deportivos con su firma inconfundible. Lo ha hecho con la excusa del aniversario de la fundación del país. Pero sus críticos le han afeado que no busca celebrar el cumpleaños de la democracia más vieja y estable del mundo, sino a sí mismo. En junio, en la misma Casa Blanca, en el mismo día de su 80º cumpleaños, Trump se regaló una gala de UFC, artes marciales mixtas , un deporte muy popular entre sus bases. La carrera de Indycar es mucho más ambiciosa y tomará de verdad el centro de la capital de EE.UU. En las últimas semanas, las calles afectadas se han tenido que preparar, desde fijar las alcantarillas, que podían salir volando, a llenar las aceras de protecciones. Los coches irán a todo gas por un escenario ahora inseparable de la larga figura del presidente de EE.UU. La salida tiene de fondo el Capitolio , la sede del poder legislativo, el mismo lugar que fue asaltado por una turba de seguidores de Trump en enero de 2021. Inmediatamente después, el circuito desemboca en la Avenida Pensilvania, el gran corredor de la ciudad, el mismo que Trump ha recorrido dos veces rumbo al Capitolio para jurar su cargo de presidente. Un par de curvas devuelven a los coches al Mall, el gran espacio público que vertebra la ciudad, jalonado por edificios gubernamentales y museos. Es lo más cerca que estarán los bólidos de la Casa Blanca y de su polémica obra para crear una opulenta sala de fiestas , uno de los muchos frentes con los que Trump quiere cambiar la cara de Washington y dejar para siempre su firma. El recorrido tiene 1,7 millas (2,7 kilómetros) y los pilotos deberán dar 147 vueltas para cerrar una distancia de 250 millas , un guiño al aniversario. Los pilotos lo habrán pisado ya en los entrenamientos y en la calificación del sábado. Pero el primero en dar una vuelta este domingo será el propio Trump. Como ya hizo este año en la primera carrera de NASCAR -otra competición automovilística popular, quizá el más trumpista de los deportes de EE.UU.-, el presidente dará una vuelta de honor montado en 'La Bestia'. Ese es el nombre de la gigantesca limusina a prueba de bombas que transporta al residente de la Casa Blanca. También será él el encargado de ondear la bandera verde que da inicio a la prueba. Su secretario de Transporte, Sean Duffy, hará lo mismo con la de cuadros en el final. Habrá 140.000 personas en las tribunas y aceras acondicionadas para el circuito. El espectáculo será gratuito para la gran mayoría: 100.000 han conseguido entradas a través de una lotería. El resto serán invitados o habrán pagado 5.500 dólares por un asiento en el Champions Club, un graderío construido sobre el Mall en la calle 7, con bebidas y comida incluidas. En pleno alarde patriótico, el protagonismo podría ser español . Entre los favoritos para la victoria, cómo no, está Álex Palou , el gran dominador de Indycar esta era, ganador de los campeonatos de 2021, 2023, 2024 y 2025, además de las 500 millas de Indianápolis el año pasado. «No soy de este país, pero este país me ha dado muchísimo: tener la oportunidad de estar aquí, de ganar campeonatos, de construir una familia», aseguró el catalán hace unos días. «Crecí viendo la Casa Blanca o el Capitolio en las películas. Estar ahora corriendo con el coche en ese escenario es algo increíble».