A Mario Vaquerizo (Madrid, 1974) prácticamente nada le ha frenado en estos últimos años, ni siquiera la aparatosa caída que sufrió durante una actuación en el Festival Horteralia a finales de 2024. Aunque entonces fue hospitalizado por una fractura en la vértebra 4 y 6 , el líder de las Nancys Rubias se ha recuperado por completo del accidente y ha vuelto a las carreteras junto a su banda y también a su esposa , la cantante Alaska . Una de las claves de su recuperación ha sido, por supuesto, su estado de forma anterior al golpe. A sus 52 años recién cumplidos, el artista ha rejuvenecido por completo gracias a la importancia que le ha dado a sus hábitos rutinarios, entre los que destacan una buena alimentación y el ejercicio a diario. Vaquerizo siempre ha tenido muy presente el físico que quiere tener y se ha esforzado por lograrlo manteniendo «una dieta muy equilibrada» y yendo regularmente al gimnasio. «Antes era un niño muy acomplejado, me veía gordito y me veo más guapo ahora con 66 kilos que con 80 », contaba hace unos años en el pódcast 'A solas con' de Vicky Martín Berrocal. En esta misma entrevista, el cantante aseguraba que «le gusta la delgadez extrema» porque se ve «más guapo» y trata de conservar ese cuerpo a través del ejercicio y la dieta: «Me cuido mucho, me gusta mucho. Ahora estoy enganchado a las endorfinas , a ese momento de felicidad cuando sales del gimnasio», comentó. No es la primera vez que el líder de las Nancys Rubias habla de su pasión por la actividad física, que suele practicar a primera hora de la mañana, y que combina también con una buena rutina de sueño. Él mismo ha descubierto que la clave para sentirse bien con el paso de los años es tratar de tener « una vida ordenada dentro del desorden que tiene su trabajo». « Duermo ocho horas y media al día y tengo una actitud muy ordenada ante la vida. Voy al gimnasio todos los días , madrugo mucho y me acuesto pronto. Como poquito, pero de todo», desvelaba el marido de Alaska en otra entrevista para El Mundo al hablar de sus hábitos diarios. La mañana de Mario Vaquerizo suele empezar a « las seis y media », cuando se levanta y se prepara para sus entrenamientos con un desayuno que le permita estar en plena forma. «Antes de ir al gimnasio, tomo un café doble muy cargado con una gota de leche, un zumo de naranja y una loncha de pavo », confesó en declaraciones a XL Semanal'. Después de su actividad diaria, el artista madrileño también ha aprendido con el paso de los años que es importante desconectar. Es por ello que el almuerzo se ha convertido en toda una rutina para él: «Vuelvo del gimnasio, me ducho y después me voy al despacho y lo primero que hago a las 12 de la mañana es tomarme una cerveza con un aperitivo », aseguró en Metrópoli.