Una investigación liderada por la Estación Biológica de Doñana analizó cientos de registros de alimentación de mosquitos de todo el mundo y descubrió que la elección de sus víctimas está fuertemente condicionada por su historia evolutiva. El hallazgo puede ayudar a anticipar la transmisión de enfermedades como el virus del Nilo Occidental o el dengue.