En su primer día, Anthony Gordon se marchó ovacionado. El Camp Nou, un estadio acostumbrado a escrutar con insana curiosidad a sus jugadores, no tiene dudas con ese rubio y dinámico delantero inglés, que le ha entrado de maravilla por los ojos. Ya tuvo un estreno impactante como azulgrana en Elche cuando en apenas seis minutos regaló dos asistencias de gol, por lo que antes de pisar la pradera azulgrana ya era querido. Flick premió ese buen arranque con la titularidad ante el Athletic, donde Gordon completó un partido lleno de pequeños y grandes detalles. Justo la noche en que debutó Rodri en la segunda mitad, el exjugador del Newcastle, por quien el Barça pagó 70 millones de euros antes de que fuera titular con Inglaterra en el Mundial de Estados Unidos, se transformó en una de las estrellas del ataque. Seguir leyendo....