Miguel Gómez, ministro de Hacienda designado (izq), y Abelardo de la Espriella, presidente electo (der).Imágenes: Prensa gobierno De la Espriella La reformulación del proyecto de ley de Presupuesto General de la Nación para 2027 llegó acompañada de un reajuste en el cuadro de estimaciones macroeconómicas y fiscales de Colombia.Con el objetivo declarado de «sincerar las cifras para poner la casa en orden», el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, presentó una actualización de sus proyecciones que evidencia una moderación del crecimiento económico, mayores presiones inflacionarias a corto plazo y una desmejora en los principales indicadores fiscales del país frente a lo que se había contemplado originalmente en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) presentado por el gobierno anterior.En detalle, el nuevo panorama macroeconómico incluido en la programación presupuestal refleja un panorama de desaceleración y presiones de costos, influenciado por una postura de política monetaria restrictiva (altas tasas de interés), la moderación del gasto público y las consecuencias del sismo del 10 de agosto de 2026 sobre la infraestructura y la capacidad productiva nacional.Por estas razones, el Gobierno ajustó a la baja la proyección de crecimiento real de la economía para este año, reduciéndola de 2,6 % a 2,5 %. Y para el próximo año, el recorte es aún más acentuado, pasando de un 2,2 % estimado inicialmente a un prudente 1,8 %. El Ministerio de Hacienda justificó este ajuste señalando la necesidad de evitar la sobreestimación del recaudo tributario mediante un ritmo de expansión que no resulte sostenible en la actual coyuntura.Por otro lado, frente al supuesto de inflación de cierre de año del 6 % de la administración anterior, el nuevo equipo económico elevó la proyección a un 6,8 %. Este incremento responde a presiones persistentes en alimentos, costos laborales, la devaluación cambiaria esperada y los efectos del Fenómeno de El Niño.A pesar de las presiones inmediatas, el Gobierno sostiene que se mantendrá una trayectoria de desinflación gradual de cara al mediano plazo. En consecuencia, la expectativa de inflación para el cierre de 2027 se mantuvo en 4,4 %, en línea con la senda de retorno hacia el rango meta del Banco de la República.Señales del deterioro fiscalEl Gobierno De la Espriella advirtió con la presentación del presupuesto para el próximo año que además de heredar una desfinanciación de $30,2 billones en recursos contingentes condicionados a una reforma tributaria, la administración anterior omitió o subestimó $36 billones en obligaciones de gasto.De acuerdo con el ministro de Hacienda, estos dos factores provocaron que las métricas de balance del Gobierno Nacional Central se deterioraran de forma muy significativa en comparación con los límites previstos en el MFMP de junio de 2026 e incluso con las metas de la actualización del Plan Financiero 2027.En primer lugar, se estima que el déficit total del Gobierno cerrará este año en 7,2 % del PIB, frente al 5,3 % contemplado previamente. Además, se advierte que aun sin las medidas de contención del gasto anunciadas con el presupuesto (ahorro de $21,9 billones) esta cifra se habría disparado hasta el 8,2 % del PIB. Así mismo, el déficit primario neto se elevó al 3,3 % del PIB, desmejorando frente al 2,1 % programado con anterioridad.Sin embargo, de acuerdo con las proyecciones, en 2027, el desajuste entre ingresos y gastos se duplicaría. El déficit total proyectado para el próximo año se sitúa en un 9,4 % del PIB (equivalente a un desbalance de $200,4 billones), más del doble del 4,5 % que se preveía originalmente en el MFMP.Incluso para este año la meta de consolidación fiscal acelerada se desvanece temporalmente. El superávit o déficit primario pasó de una meta casi equilibrada de 0,5 % del PIB en el MFMP a un déficit primario real proyectado de 4,5 % ($95,7 billones).En consecuencia, se estima que el stock de deuda neta del Gobierno subirá levemente del 58,9 % previsto al 59,7 % del PIB este año y que el próximo se disparará hasta el 66,2 % del PIB, un incremento de más de siete puntos porcentuales frente al 58,9 % proyectado en el MFMP original como consecuencia de los abultados déficits que deben ser financiados mediante una mayor emisión de títulos internos y externos.Esto se traduciría en pagos obligatorios de intereses por el servicio de la deuda del 3,8 % del PIB (se revisaron al alza desde el 3,2 %) este año. Del mismo modo, para 2027 se ajustó el costo financiero de la deuda a 4,9 % del PIB (equivalente a $104,7 billones) desde un 3,9 % contemplado.Esto llevó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez, a enfatizar de manera crítica que el endeudamiento «está devorando el presupuesto por dentro».—