Desarrollan un método que atrapa nanoplásticos del agua y los convierte en materiales descontaminantes

Wait 5 sec.

Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado unas nanopartículas compuestas de óxido de hierro, denominadas nanoflores, que son capaces de capturar microplásticos y extraer otros materiales contaminantes como metales pesados y colorantes.El estudio ya ha sido publicado en una de las revistas científicas más prestigiosas en el ámbito de la ingeniería química, los materiales y la tecnología medioambiental como es la Chemical Engineering Journal. El trabajo presenta cómo estas nanopartículas magnéticas, ecológicas y reutilizables se adhieren a los nanoplásticos. De esta manera, al adherirse de forma magnética, se pueden aprovechar como elementos descontaminantes.¿En qué consiste este trabajo?Esta investigación se centra en los nanoplásticos PET, que encuentran fácilmente en botellas, envases y telas de poliéster. Tienen un tamaño exageradamente pequeño, nunca antes visto, incluso más pequeño que un microplástico convencional. Uno de los investigadores, Álvaro Gallo-Córdova, explica que un solo gramo de nanoflores magnética puede llegar a capturar hasta 10.000 miligramos de nanoplásticos. Es decir, las nanoflores se colocan sobre el nanoplástico, y se adhieren a él en muy pocos minutos.Una vez los nanoplásticos han sido atrapados, se queda dentro de la nanoflor, que es un material híbrido magnético porque es mineral debido a su composición en óxido de hierro y por su parte plástica. Esto permite que pueda absorber otros contaminantes existentes en el agua.Esta novedosa técnica también tiene un muy bajo impacto energético, ya que el campo magnético actúa de forma localizada sin necesidad de elevar la temperatura del ecosistema marino. Asimismo, el material se puede reutilizar, ya que después de cinco años de uso, conserva el 88% de su capacidad descontaminante y también abre una vía para reutilizar los nanoplásticos en el tratamiento avanzado de aguas.Gallo-Córdova explica que "cuando acaban su vida útil, gran parte de los plásticos PET terminan en el entorno donde el sol y el desgaste físico actúan como una lija que los tritura".Los nanoplásticos pueden reconvertirse en materiales descontaminantesEl investigador principal del proyecto Álvaro Gallo-Córdova ha puntualizado que tras capturar los nanoplásticos, gracias a sus nanopartículas magnéticas, valoran el material, trasformando el residuo que a priori era contaminante en una nueva materia prima dentro de una economía circular. En otras palabras, explica: "Utilizamos el propio contaminante para ayudar a eliminar otros contaminantes, cerrando el ciclo y dando una segunda vida a un residuo que normalmente se consideraría un deshecho".