Han pasado 25 años desde que Javier Bardem recibiera su primera nominación al Oscar por su trabajo en Antes que anochezca, de Julian Schnabel. Después vendrían otras tres, alzándose con la estatuilla dorada en 2008 por su trabajo como el psicópata de No es país para viejos, de los hermanos Coen. Un aniversario muy especial para el actor madrileño, pero también para la revista CINEMANÍA, que celebró aquella nominación en su número 66, publicado en marzo de 2001.Un cuarto de siglo después, el actor vuelve a casa para trabajar con uno de los directores españoles más aclamados de los últimos años, Rodrigo Sorogoyen (As bestas, El reino), en la película El ser querido, que coprotagoniza junto a Victoria Luengo (Antidisturbios). Se trata de un drama sobre el abandono de un padre a una hija con la que se reencuentra 13 años después, él como director y ella como actriz de un complejo rodaje. Una película que da pie también a hablar del abandono del Sáhara por parte de España.Con motivo de su estreno, Bardem y Luengo explican a nuestra revista algunos de los secretos mejor guardados de este título y nos hablan de las críticas hacia el cine español, al que se vincula con la política. 'El ser querido' y el Sáhara en la película de Sorogoyen"Estos días hablaba de la sensación de abandono que todos sentimos. No hace falta que te haya abandonado tu padre o tu madre. Todos nos hemos sentido abandonados por algo, por alguien o incluso por uno mismo. ¿Dónde estoy? ¿Por qué no me ayudo? ¿Por qué no me echo una mano? ¿Por qué no me digo aquellas cosas que me gustaría que me dijeran?", explica Bardem sobre la trama de esta película escrita por el habitual tándem formado por Sorogoyen e Isabel Peña."Creo que la película toca hondo en el espectador porque hay un asunto que tiene que ver con entender a la víctima de ese abandono y al que ha producido esa situación. Nos podemos reconocer. Y por eso también tiene sentido que se una la relación padre e hija con la de España y el Sáhara, que es un absoluto abandono", añade. Al mencionar las acusaciones y los ataques constantes contra el cine español, sus directores y sus actores por su aparente carga política, Bardem y Luengo se muestran contundentes. "Yo diría que cualquier película es política. Vas a ver La Odisea y es política. Vas a ver a Spider-Man y es política. Vas a ver Los Cuatro Fantásticos y es política. Que puedas entender o vislumbrar el mensaje entre el matorral de efectos especiales y su gran ejecución es otra cosa. Hay películas más directas, y otras más indirectas, pero todas tienen su punto de vista", señala Bardem, quien niega que esa intención esté presente en el nuevo trabajo de Sorogoyen."El ser querido no hace eso. Lo que hace es exponer una serie de verdades. Como que el Sáhara fue abandonado por España. Eso no es una opinión, es un hecho. Y de ahí surgen diferentes opiniones dentro de la misma escena. Cada uno se sumará a unas u otras", agrega Bardem, quien recibe el apoyo de su compañera en la película. "No se puede acusar al cine español de ser político. Es que todo es política en la vida. No solo el cine. Al final la política es la manera en la que decidimos organizarnos para convivir en sociedad. Creo que todas las películas son políticas. Todas las entrevistas son políticas. Todos los partidos de fútbol son políticos. Y en todos sitios hay política. Creo que está bien que sea así", declara la actriz. El director déspota con el que Bardem se encontró en los 90A lo largo de la película, el director Esteban Martínez, interpretado por Bardem, acaba perdiendo los nervios en pleno rodaje de su película y, haciendo uso de su posición de poder, acaba mostrándose violento con sus actores y el equipo técnico. Un momento incómodo que el oscarizado actor ya había vivido en sus propias carnes y del que aprendió para El ser querido."Yo viví una de esas en los 90, cuando la figura de poder siempre estaba ostentada por un hombre y hacía uso de ese poder a base de la fuerza, del grito y de la fisicidad. Había una especie de aprobación general, de que esto era normal. Gracias a Dios hemos evolucionado en ese aspecto y ya sabemos que eso no es normal. De hecho, es anormal y hay que denunciarlo. Hay que ser consecuentes con las personas que están detrás", defiende el actor. Precisamente, el buen hacer de Sorogoyen y las interpretaciones de sus protagonistas dan lugar a escenas de gran potencia visual y dramática, pero ninguna como aquella secuencia inicial en la que el padre se reencuentra con su hija, más de una década después de abandonarla, y que dejó innumerables anécdotas durante el rodaje.'El ser querido' y su escena inicial: así se rodó la película"Recuerdo que tres o cuatro horas antes de rodar la primera escena, nos maquillaron y prepararon, cada uno en un sitio distinto para que no nos cruzáramos. A mí me pusieron en una caravana en medio de una calle. Estaba dentro de la caravana y recuerdo que nos dijeron: 'Vamos a rodar a las 14:00'. Se rodó como a las 16:30, porque había problemas de luz y tuvieron que cambiarlo a última hora", explica Luengo sobre la decisión del cineasta de separar a los protagonistas para que este primer encuentro fuera más potente. "Recuerdo que, de los nervios, me sentí encerrada, estaba como si fuera un león en una jaula. Fue como cuando estás a punto de estrenar una obra de teatro. Los 10 minutos de antes los nervios son más fuertes, pero luego empiezas y se te pasa. Pero claro, no empezábamos e iban a más. Me acuerdo que escribí a Rodrigo y le puse: 'Quiero rodar ya. Si no, me voy a ir a la mierda y lo voy a hacer fatal", explica entre risas la actriz, quien califica esta experiencia como una montaña rusa.De hecho, partiendo de tan solo 10 páginas de guion, ambos improvisaron un diálogo de hasta 90 minutos que se grabó sin cortes y del que vemos tan solo una versión recortada en el montaje final. "Cuando él me preguntó: '¿Sigues yendo al cine?'. El estómago me dio un vuelco, porque me di cuenta de que ahora venía el texto que teníamos que decir, 30 o 40 minutos después de estar improvisando, cuando yo estaba cómoda en esa improvisación. Pero es que era un artefacto muy bonito que propuso Rodrigo. Creo que generó que nuestros sistemas nerviosos estuvieran viviendo lo mismo que los personajes", concluye la actriz. Tras su paso por Cannes y con las miradas puestas en la posible candidatura de Bardem de cara a los Oscar, El ser querido aterriza ahora en las salas de cine de España y próximamente lo hará en las salas de todo el mundo, con la intención de repetir el mismo éxito de As bestas, que recaudó casi 9 millones de euros en la taquilla internacional.