El juicio en EEUU a Lindsay Clancy, una antigua enfermera acusada de matar a sus tres hijos el 24 de enero de 2023 ha despertado un intenso debate en torno a la psicosis posparto, un controvertido trastorno grave e infrecuente, que no está incluido en el manual de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. El jurado comenzó este jueves a deliberar y la decisión no es sencilla porque Clancy admite que mató a sus hijos -Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses- pero su defensa alega que atravesaba una grave crisis de salud mental, que una voz le ordenó actuar y que no podía comprender lo que estaba bien o mal, debido a que sufría una aguda psicosis posparto.Seguir leyendo....