El coste de los paros educativos en el sector de las colonias; 55 millones en juego: «Necesitamos ayuda como en el Covid»

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Las colonias escolares , uno de los emblemas del modelo educativo español, atraviesan la mayor crisis de su historia reciente. La incertidumbre generada por el conflicto educativo, especialmente activo en Cataluña y Valencia, con reiteradas huelgas y la suspensión de actividades no lectivas, ha provocado un desplome de las reservas para el próximo curso que amenaza la viabilidad de un sector del que dependen miles de empleos y buena parte de la economía de numerosas zonas rurales. Hace cinco meses decenas de escuelas e institutos catalanes impulsaron el manifiesto 'Paramos las salidas educativas' para dejar de hacer colonias el curso que viene. El texto cuenta ahora con casi 1.400 centros adheridos. Según un informe elaborado por la Asociación de Casas de Colonias y Albergues de Cataluña ( Accac ), la Asociación Catalana de Empresas del Ocio, la Educación y la Cultura ( Acellec) y La Confederación, si la situación no mejora están comprometidos alrededor de 55 millones de euros de actividad económica. Las entidades alertan de un auténtico «colapso» para un tejido empresarial que todavía no había logrado recuperarse del impacto de la pandemia. «Estamos tocados y casi hundidos», señalan los empresarios del sector, que llevan meses pidiendo amparo institucional para lidiar con la situación. La preocupación ha trascendido el ámbito catalán. El presidente de la Federación Estatal de Organizaciones Empresariales del Ocio Educativo y Sociocultural (FOES), Pere Mulero , recuerda en declaraciones a ABC que el sector está integrado por más de 36.000 pymes y entidades, genera 15.000 millones de euros de actividad económica, emplea a más de 160.000 profesionales y representa cerca del 1% del PIB español. «Pero nuestro verdadero valor va mucho más allá de las cifras. El ocio educativo impulsa el desarrollo personal, fortalece la cohesión social, educa en valores y contribuye al desarrollo económico y territorial», afirma. Las cifrasdel informe, consultado por ABC, reflejan la magnitud del problema. En un ejercicio normal, las colonias y salidas escolares generan unos 55 millones de euros de facturación y representan entre el 70% y el 80% de los ingresos de muchas empresas. Sin embargo, las reservas para el curso 2026-2027 acumulaban ya a comienzos de junio una caída de entre el 70% y el 80% , mientras algunas compañías aseguran que las contrataciones se han paralizado por completo. Según han confirmado a este diario fuentes del sector, "la situación no ha cambiado en estos dos últimos meses". Más que las cancelaciones, el principal problema es el bloqueo del calendario habitual de reservas. Muchos centros educativos han aplazado sus decisiones ante la incertidumbre sobre el inicio del curso, lo que ha roto la planificación de una actividad que comienza a organizarse con muchos meses de antelación. En Cataluña, el curso arranca el próximo 8 de septiembre con una huelga convocada por el sindicato mayoritario y que la Consejería de Educación intenta desactivar 'in extremis'. Las consecuencias alcanzan a un amplio tejido económico. Cada casa de colonias sostiene la actividad de empresas de transporte, alimentación, lavandería, limpieza, mantenimiento o suministros, por lo que la caída de la demanda repercute directamente sobre numerosos negocios de las comarcas donde se ubican estas instalaciones. El informe del sector de las colonias escolares plantea distintos escenarios . Si la actividad se redujera un 25%, las pérdidas superarían los 13,7 millones de euros y desaparecerían unos 700 empleos. Con una caída del 50%, el impacto ascendería a 27,5 millones y afectaría a más de 1.400 trabajadores. El peor escenario contempla un descenso del 75% de la actividad, con pérdidas superiores a 41 millones de euros, más de 2.100 empleos destruidos y el cierre definitivo de numerosas instalaciones. La propia ACCAC advierte de que una afectación de esa magnitud pondría en riesgo la continuidad de la mayoría de sus ochenta establecimientos asociados. En conjunto, unas 3.000 personas, entre personal de estructura y equipos educativos, tienen comprometido su futuro laboral. En muchas empresas, entre el 80% y el 90% de la plantilla depende directamente de las colonias escolares, por lo que una reducción prolongada de la actividad supondría la pérdida de profesionales especializados cuya experiencia se ha acumulado durante décadas. Mulero alerta de que «el boicot que están sufriendo las colonias y salidas escolares de Cataluña no solo pone en riesgo a cientos de empresas y miles de puestos de trabajo, sino que también priva a miles de niños y niñas de experiencias esenciales para aprender a convivir, ganar autonomía, trabajar en equipo y crecer como personas». La crisis llega además en un momento especialmente delicado. Muchas empresas todavía están devolviendo los préstamos solicitados durante la pandemia y, al mismo tiempo, soportan el incremento de los costes de alimentación, energía y salarios. Como las tarifas de las colonias se pactan con mucha antelación, apenas disponen de margen para trasladar esos aumentos a los precios. Según el informe, numerosas pequeñas empresas no podrían resistir más de dos meses sin recuperar el ritmo habitual de reservas. Las organizaciones recuerdan que el impacto no es únicamente económico. Cada año participan en las colonias escolares alrededor de 600.000 alumnos , que encuentran en ellas un espacio para desarrollar la autonomía, la convivencia y el trabajo en equipo, además de favorecer la igualdad de oportunidades entre menores de distintos entornos. Ante esta situación, el sector reclama a la Generalitat un mensaje institucional que devuelva la confianza a los centros educativos, la creación de una mesa permanente de diálogo, ayudas extraordinarias de liquidez, un fondo de compensación por la caída de actividad y mecanismos laborales adaptados a la estacionalidad del sector, además de una regulación que aporte seguridad jurídica al sistema de reservas. «Necesitamos ayuda como con la pandemia», indican. Aunque las competencias recaen más bien sobre el Departamento de Empresa, desde la Consejería de Educación, que dirige Esther Niubó, lanzan mensajes de apoyo al sector. La consejera ha mantenido encuentros con las empresas afectadas y ha cuestionado que los docentes «boicoteen» las colonias. En este sentido, planteó a los docentes «compensaciones» por irse fuera. Lo haría, según el acuerdo firmado con la UGT y CCOO, con 50 euros por noche, cantidad que la comunidad tildó de «ridícula». Los sindicatos indicaron que el plus de 50 euros se traduce –descontando la jornada habitual– en unos 3 euros la hora. Desde el sector, se hace cada vez más fuerte el grito de ayuda hacia la administración. «Defender las colonias escolares es defender la educación, la igualdad de oportunidades y el futuro», explica Pere Mulero a este diario, convencido de que el eventual colapso del sector supondría una pérdida que iría mucho más allá del ámbito empresarial y afectaría de lleno a uno de los pilares del modelo educativo catalán.