En el Barça hay cosas que pueden discutirse y otras que deben explicarse. Porque una cosa es la libertad del entrenador para decidir, que es absoluta, y otra convertir al 'soci' en un simple espectador de una película que, desorientado, no acaba de entender. Los casos de Balde y Casadó son un buen ejemplo. Uno no viajó a Elche y se enteró de la decisión apenas unas horas antes de la salida al tiempo que el segundo perdía sorprendentemente su dorsal. Dos situaciones diferentes y una misma pregunta: «¿'Què coi está passant'?»Seguir leyendo....