Esta semana, la policía japonesa reprendió a un hombre que dejó a su hijo de 7 años esperando solo en un refugio del Monte Fuji mientras él seguía el ascenso junto a su hijo mayor. El chico dijo estar cansado y no quería seguir caminando. El lugar exacto donde lo dejaron, la sexta estación de la ruta Fujinomiya, no es un punto cualquiera del trayecto: está a unos 2500 metros de altura, la cifra que la medicina de montaña usa como frontera a partir de la cual el cuerpo humano empieza a reaccionar distinto